elcomerciodigital.com
Lunes, 17 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES


LA MAR
Lamar
El Ayuntamiento licita los trabajos para retirar los sargazos de Poniente
La campaña para cortar estas algas, evitar su crecimiento masivo y reducir las molestias a los bañistas comenzó ya en el año 2000
COSTA. Luis Laria, del Cepesma, observa las algas. / E. C.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

La Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Gijón ha sacado a licitación los trabajos de arranque y retirada de los sargazos en la playa de Poniente por una cantidad de 12.546 euros y con un plazo de ejecución de siete jornadas de trabajo que deberán desarrollarse antes de que finalice el mes de mayo.

El plazo de presentación de ofertas finalizará el próximo viernes 21 de abril para unos trabajos cuyo objeto es el arranque del alga con raíz mediante piqueta o rasqueta, evitando en todo momento dañar la roca o el fondo en el que se encuentra depositada, con la finalidad de evitar su crecimiento masivo. Al finalizar la limpieza se presentará un informe con los resultados en el que se haga constar el peso de algas retiradas cada día.

El Ayuntamiento de Gijón viene realizando desde el año 2000 estas campañas de retirada de algas en la zona de Poniente para evitar molestias a los bañistas y problemas a las embarcaciones que entran y salen del puerto deportivo de Gijón. El año pasado se retiraron 18,5 toneladas de algas húmedas, la mayoría en las zonas más próximas a los diques que limitan la playa de Poniente.

El sargazo japonés es un alga parda que vive en las costas de Japón y que se introdujo en Holanda en 1962 al importar ostras japonesas para repoblar la costa. Mientras en Japón el alga no sobrepasa el metro de longitud, los ejemplares que han colonizado la costa europea pueden alcanzar los ocho metros, aunque en el caso de Gijón oscilan entre los 1,5 y dos metros, longitud que consiguen en unos pocos meses.

En 1972 llegó a las costas de Inglaterra, y tres años después colonizó las costas francesas. El primer lugar de la Península Ibérica donde se detectó su presencia fue Getaria, en el año 1985, y su crecimiento masivo provoca daños en el ecosistema litoral y las algas que se desprenden y van a la deriva pueden engancharse con las hélices de las pequeñas embarcaciones.

Estudio universitario

La colonización del sargazo en Asturias ha alcanzado unas dimensiones que justificaron la elaboración de un estudio por parte de la Universidad de Oviedo. Se encargó del informe el área de Ecología del Departamento de Biología de Organismos y Sistemas, bajo la dirección de José Manuel Rico Ordás. Después de tres años de investigación, el proyecto concluyó el año pasado.

Según José Manuel Rico Ordás, tres son los criterios que hacen a un alga acreedora del adjetivo de invasora: que su implantación haya sido rápida, que compitan con especies locales y que tengan un impacto ecológico o socioeconómico. Y los sargazos reúnen todos esos criterios.



Vocento