Cuatro personas resultaron muertas y 29 heridas de diversa consideración en un accidente de tráfico ocurrido ayer, en el kilómetro 54 de la autopista A-66, en las inmediaciones de la localidad lenense de Sanrieya, entre Ujo y Villallana. Los fallecidos son dos niños y dos monitores del grupo scout de la parroquia gijonesa de San Miguel de Pumarín, que regresaban de pasar cuatro días en un campamento en La Vecilla. La identidad de las víctimas mortales no fue facilitada ayer, a falta de la identificación oficial de los familiares. El autobús en que viajaban, perteneciente a la empresa Sánchez, con matrícula 2559-BPC, volcó por causas que aún se desconocen.
El siniestro tuvo lugar a las siete menos veinticinco de la tarde, justo en el momento en que comenzaba a llover con fuerza. El autobús procedía de la localidad leonesa de La Vecilla, donde el grupo de scouts, con edades comprendidas entre cinco y dieciséis años, había pasado los últimos cuatro días. Los excursionistas habían salido con rumbo a Gijón a las cinco de la tarde. Hora y media después, el autobús, sin causa externa aparente, comenzó a perder lentamente el control por su parte trasera, golpeando el guardarraíl durante un centenar de metros para, a continuación, volcar sobre su lado derecho.
Como consecuencia del accidente, se produjeron hasta 14 kilómetros de retenciones en sentido a Gijón, que superaban en cuatro kilómetros el peaje de Campomanes. Incluso, hubo conductores que en más de cinco horas sólo pudieron circular seis kilómetros. El tráfico quedó restablecido pasadas las doce y media de la noche.
A la hora de redactar esta información los heridos permanecían ingresados en centros hospitalarios de Oviedo, Langreo y Mieres. En el Hospital Central ingresaron cuatro personas directamente, una de las cuales falleció. Además, se ingresó a cuatro niños en la unidad de Pediatría. Uno de ellos estaba en la Unidad de Cuidados Intensivos; otro, en una habitación, y otros dos, en Urgencias, pendientes de que se les realizaran diversas pruebas, aunque no presentaban gravedad vital. En el mismo centro hospitalario estaban siendo atendidas otras tres personas adultas. Dos habían sido trasladadas directamente desde el lugar del accidente y la tercera, derivada del hospital Valle del Nalón, en Langreo -donde fueron ingresadas otras tres personas-. Uno de estos adultos presentaba traumatismo craneoencefálico y estaba ingresado en la Unidad de Vigilancia Intensiva, con pronóstico grave; una segunda persona padecía de una sección medular, mientras que la tercera tenía traumatismo craneoencefálico y estaba siendo operada.
Por otro lado, al Hospital Álvarez-Buylla, de Mieres, fueron trasladados 22 heridos, si bien seis fueron derivados a Oviedo -uno de los cuales falleció-. De los 20 atendidos en este centro sanitario, fue necesario operar a dos menores.
El autobús estaba ocupado por 28 niños y cuatro monitores, además del conductor. Se da la circunstancia de que al campamento de este grupo scout habían acudido más muchachos, pero fueron varias las familias que decidieron acudir a La Vecilla para recogerlos, en el final de las vacaciones de Semana Santa.
Atrapado
Según informaron a este periódico fuentes de Protección Civil, varias de las víctimas del accidente presentaban importantes amputaciones de sus miembros. El personal sanitario se afanó en prestar asistencia a todos los heridos y en trasladarlos a distintos centros sanitarios. Especialmente dramático fue el caso de un muchacho que quedó aprisionado entre los hierros del vehículo y a quien los bomberos no conseguían liberar, a pesar de que trataron de abrir un gran agujero en los bajos del autobús para facilitar el rescate. Hubo que esperar a la llegada de dos grandes grúas, poco antes de las nueve de la noche, para que levantaran el vehículo y poder excarcelar al herido, que fue trasladado urgentemente al Hospital Central de Asturias en helicóptero. Igualmente, en esa maniobra se comprobó que debajo del autobús había un cadáver.
Así, tres personas fallecieron en el lugar del accidente y una cuarta, en el Hospital Central de Asturias.
Fueron los conductores de los vehículos que seguían al autobús los que avisaron a los servicios de emergencia, y trataron de auxiliar a los heridos en un primer momento. Rápidamente se trasladaron al lugar de los hechos numerosas ambulancias, junto a efectivos de bomberos de Mieres y La Morgal, personal de la Guardia Civil de Tráfico, voluntarios de Protección Civil de Mieres y Lena, así como el helicóptero de Bomberos de Asturias.
José García, vecino de Ujo, que se encontraba en una huerta cercana, vio cómo «el autobús iba a una velocidad moderada cuando comenzó a culear y arrastrar el guardarraíl, hasta que volcó». Este vecino atendió a los tres primeros niños, que no presentaban heridas de gravedad.
Según relató una de las monitoras que viajaban en el vehículo, «estábamos viendo una película cuando, de repente, el autobús comenzó a botar y volcó. Todo fue muy rápido».
Dos adolescentes que, como consecuencia del vuelco, salieron despedidos del vehículo y fueron a caer a unos matorrales ubicados en la cuneta, sin sufrir heridas importantes.