El Ayuntamiento ordenó el lunes la demolición del interior del número 3 de la calle de Ramón y Cajal y el apuntalamiento de su fachada, para mantener la seguridad después del incendio sufrido durante toda la noche. Pero el Cuerpo Nacional de Policía necesita aclarar las causas del suceso y, para investigar, sus agentes precisan acceder al inmueble tal como está. «Vamos a pedir al juzgado que pare la demolición para que la Policía Científica pueda investigar», anunció ayer un responsable de la Policía Judicial.