La Iglesia celebra hoy el primer aniversario de Benedicto XVI con sensación de normalidad. Parecía imposible encontrar un sustituto a Juan Pablo II, el Papa más popular de la historia de la Iglesia, y, sin embargo, en estos meses Joseph Ratinzger ha convocado a más de cinco millones de personas: el millón de jóvenes que invadieron Colonia el pasado verano, y algo más de cuatro millones de peregrinos que han participado en las audiencias y ceremonias de Roma, según los datos facilitados ayer mismo por el Vaticano. La afluencia de visitas casi se ha triplicado, hasta el punto de que las audiencias han continuado celebrándose en la plaza de San Pedro durante casi todo el invierno en lugar de en dependencias interiores.