Prueba superada para la nueva intersección de la carretera de El Carmen con la N-632. El polémico cruce situado frente al Malecón riosellano ha superado con éxito el ensayo realizado durante la última Semana Santa.
La Consejería de Infraestructuras del Principado decidió abrirlo completamente al tráfico entre el 8 y el 17 de abril, después de mantenerlo cortado durante varios meses mientras se trabajaba en la consolidación de la ladera. El viernes, 7, horas antes de su apertura, la intersección quedó perfectamente señalizada. Durante los primeros días generó cierta confusión entre los habituales usuarios, que por inercia estaban acostumbrados a maniobrar de una forma determinada. Sin embargo, el nuevo cruce sirvió para reducir y hasta casi eliminar los atascos que habitualmente se producían en esa zona debido a la masiva asistencia de público a la Carrera de Caballos 'Playa de Ribadesella'.
«Los carriles de aceleración y deceleración contribuyeron a conseguir una mayor fluidez en el tráfico, con lo que los atascos prácticamente no existieron», aseguró el concejal de Protección Civil, Seguridad y Tráfico, José María González, propietario de un negocio de hostelería frente a esta nueva encrucijada de caminos.
Tras estos diez días de absoluta operatividad, ayer martes se reanudaron las labores de consolidación del talud. Aún quedan por sujetar con malla metálica alrededor de 40 metros de ladera. Esta operación de sellado se prolongará durante quince o veinte días. Durante este tiempo, se mantendrá cortado el carril de aceleración que se prolonga desde la AS-341 hasta la N-632. El resto de la intersección se mantendrá operativa, salvo que las circunstancias aconsejen lo contrario. «El cruce se mantendrá semiabierto y no creo que vuelva a cerrarse nunca más», añadió González. De todas formas aún no hay fecha para la inauguración de una obra que comenzó a ejecutarse en octubre de 2004 y que acumula un retraso considerable.
José María González cree que esta actuación, junto a la ronda Oeste y la autovía del Cantábrico, contribuirá a suprimir los atascos que se generan en la villa durante los períodos vacacionales. El concejal considera lógicos y normales los problemas surgidos en Semana Santa, días en los que la afluencia de visitantes es masiva, mucho mayor que la existente en cualquier otro día del verano, salvo en la Fiesta de las Piraguas.
Aparcamiento
Lo que tiene peor solución es la ampliación de plazas de aparcamiento. En principio no se aportan grandes soluciones provisionales ni a corto plazo. El único mensaje que se lanza desde el Ayuntamiento es el de «armarse de paciencia» hasta que se construyan los aparcamientos subterráneos que están proyectados a través del Plan General de Ordenación Urbana. Todo parece indicar que el más inmediato va a ser el que se construirá bajo la futura casa consistorial en el entorno de la plaza de Abastos, pero para verlo operativo habrá que esperar varios años.
Entre tanto, el equipo de gobierno está buscando un lugar donde ubicar todos los vehículos de los vendedores ambulantes que cada miércoles se acercan al mercadillo semanal. «Así ganaremos algunas plazas en el centro de la villa. Por el momento no es posible aportar grandes soluciones. A lo sumo, podremos habilitar veinte, treinta o hasta un centenar de nuevas plazas, pero nunca más de esa cantidad. No nos queda más remedio que esperar la llegada de los aparcamientos subterráneos», añadió José María González.