El presidente del Gobierno se mostró convencido ayer de que el alto el fuego de ETA «es real». José Luis Rodríguez Zapatero explicó que ésa es la conclusión del segundo informe de verificación de las fuerzas de Seguridad del Estado, entregado anteayer con los últimos datos recabados en el País Vasco y Navarra. La investigación, agregó, considera que las cartas de extorsión que han recibido algunos empresarios navarros en los últimos días fueron remitidas antes del cese de actividades de la banda.
Desde que ETA anunciara el cese «permanente» de la violencia el pasado 22 de marzo, el Ministerio del Interior informa al presidente de las actividades de la organización terrorista cada quince días. El último reporte «confirma» con un grado de viabilidad «relativo», según cree la Policía, que ETA cumple su declaración y que el alto el fuego afecta a «todos los aspectos». Fuentes gubernamentales señalaron que el último dossier es idéntico al entregado por el anterior titular de Interior, José Antonio Alonso, el pasado 5 de abril.
Los documentos, según las fuente consultadas, recogen que no se han registrado episodios de violencia callejera o 'kale borroka' ni tampoco se han recibido denuncias de cargos electos socialistas y del PP sobre insultos e intimidaciones. La actividad de Batasuna es la normal en las últimas semanas, se reseña en el informe, con presencia de sus dirigentes en actos públicos y manifestaciones en las que se evita corear consignas alusivas a ETA o a la violencia. La formación ilegalizada, agregan los documentos, se abstiene asimismo de firmar carteles -la aparición de papeles en paredes y fachadas con alusiones al PSOE de que «la solución no es la represión» son apócrifos- ni convocatorias de actos
Zapatero se refirió también en una entrevista en la cadena Ser a «las famosas cartas» en las que ETA exige el 'impuesto revolucionario' a empresarios navarros y subrayó que fueron remitidas antes del 22 de marzo. «Puedo confirmar -dijo- que todos los datos con los que cuentan los cuerpos y fuerzas de Seguridad del Estado abonan la tesis de que las cartas son anteriores al alto el fuego».
Confirmó, además, que si los próximos informes que reciba abonan la tesis de que el alto el fuego permanente es «creíble» y que puede ser «definitivo», su intención es acudir al Congreso antes del verano para anunciar que el Ejecutivo intentará contactar con ETA para abrir un proceso de diálogo. La Moncloa no tiene aún decidido si su presencia en la Cámara Baja tendrá el formato de un pleno extraordinario monográfico o si aprovechará el debate sobre el estado de la nación de mayo para pedir el aval parlamentario para abrir un proceso de paz.
Aunque no quiso adelantar los pasos que dará después de comparecer ante el Parlamento, si acercará presos al País Vasco o se facilitará la concurrencia de Batasuna a las elecciones de 2007, afirmó que para avanzar en el proceso deberá tener «la certidumbre de que no va a haber marcha atrás». Aclaró que en esa segunda fase el Gobierno no negociará con ETA un cambio en el estatus jurídico de Navarra porque «ni la violencia puede condicionar la política ni tampoco la ausencia de violencia puede condicionar la política». El jefe del Ejecutivo insistió en que el fin del terrorismo es su principal objetivo y confió en que cuando llegue ese día «la política y la democracia cobrarán más fuerza en Euskadi».
Tras comprometerse a informar al jefe de la oposición, Mariano Rajoy, del nuevo informe sobre el alto el fuego de ETA, el presidente del Gobierno no quiso confirmar ni tampoco desmentir que en las últimas semanas haya contactado con el presidente del PP para analizar la evolución de la situación. Zapatero defendió la bondad de la discreción sobre esas conversaciones porque tienen un carácter «reservado», y como tales les pertenecen a ellos dos, y sólo si Rajoy lo cree conveniente se deben hacer públicas.
Fuentes próximas al líder opositor revelaron horas después que el presidente informó a Rajoy del nuevo informe de verificación del alto el fuego después de la entrevista en el emisora de radio y que transmitió a su interlocutor la impresión de que la situación evoluciona de forma positiva.
Reunión con Erkoreka
Zapatero se reunió por la tarde con el portavoz del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka, dentro de la ronda de contactos que mantiene con los representantes de todos los grupos parlamentarios desde el alto el fuego de ETA.
Tras la reunión, Erkoreka se mostró de acuerdo con los tiempos que maneja el presidente y que implican primero la verificación de que el alto el fuego es real, y después una segunda fase que comenzará el próximo otoño con el objetivo del final dialogado de ETA.
En este punto, el portavoz del PNV advirtió a la banda terrorista de que el alto el fuego será invalidado en el momento en el que se produzca «la más mínima amenaza o extorsión».