El presidente del PP de Andalucía, Javier Arenas, reclamó ayer que las direcciones nacionales de su partido y del PSOE alcancen un pacto político sobre el nuevo Estatuto andaluz para evitar que «luego venga Carod Rovira con Zapatero y me cambien el acuerdo en Madrid». Un compromiso político que le parece imposible si no se alteran los acuerdos del PSOE con IU sobre el texto estatutario.
En una reunión del comité ejecutivo local de Marbella y acompañado por el secretario general del PP, Ángel Acebes, el líder de los populares andaluces explicó que ayer remitió una carta al presidente de la Junta, Manuel Chaves, en la que formula esta propuesta. Respondió así a la pregunta que formuló Chaves, también ayer en Sevilla, sobre la decisión de Rajoy de pedir a sus presidentes autonómicos que no apoyen reformas estatutarias por miedo a que el PSOE altere los acuerdos en el Congreso.
Arenas propone que, si se alcanza un pacto entre ambas formaciones en Andalucía, éste sea ratificado por las direcciones nacionales de PSOE y PP «porque no tendría sentido que se viera alterado en las Cortes Generales por acuerdos puntuales de los socialistas con las opciones nacionalistas».
Además, Arenas añadió a su misiva un documento con los diez aspectos «fundamentales» para el acuerdo que plantea su partido a fin de buscar un punto de encuentro en la entrevista que tiene previsto celebrar con Chaves la próxima semana. En opinión del dirigente popular, «aún hay tiempo» para lograrlo. «Una reforma de nuestro Estatuto de Autonomía que no esté avalada, como, mínimo por el apoyo alcanzado en torno al vigente constituye un auténtico error cuyas consecuencias para el conjunto de la sociedad andaluza serían extremadamente graves», dice en la carta, en la que vuelve a insistir en que el PP «no puede aceptar una definición de Andalucía como realidad nacional, con la que no se identifica más del 80% de los andaluces, ni las consecuencias que se derivan de esta decisión».
Por su parte, Acebes criticó que el presidente de la Junta de Andalucía haya «claudicado» ante las necesidades políticas del PSOE «y haya acabado metiendo a Andalucía a empujones en una subasta de identidades sin importarle los intereses de los andaluces». «Su único objetivo», dijo, «es satisfacer a los nacionalistas».