Cuando eran aspirante y campeón, el circuito de Imola fue el único en el que Fernando Alonso y Michael Schumacher mantuvieron en 2005 un duelo cara a cara. Ahora, como rey y como emperador destronado, el asturiano y el alemán regresan este fin de semana al escenario del 'regicidio' y la tensión en la F-1 está disparada.
-¿Cómo observa el inicio de la temporada europea?
-Lo normal será que los rivales estén más cerca. Ferrari estrena una evolución, y la van a usar porque están convencidos de que el coche va a ir mejor. Si hay un circuito en el que puede ganar, es éste.
-¿Cuál puede ser la clave?
-Queremos seguir siendo el equipo de referencia, pero nos encontramos en un circuito en el que los neumáticos pueden marcar la diferencia. Ferrari ya lo dejó patente el año pasado. No fue bien en ningún trazado, menos aquí. Intentaré batirles de nuevo, pero sus gomas se adaptan mejor a este asfalto. Vamos a tener problemas.
-¿Fue importante ganar a Schumacher en su propio feudo?
-Michael sólo fue competitivo en Imola. Mi lucha por el título fue con McLaren, así que, en realidad, tampoco fue básico ese triunfo.
-En Italia dicen que comienza el resurgir de Ferrari. ¿Qué opina?
-No creo que sea exactamente así. Las escuderías tratan de motivar a su gente, sobre todo aquí, en casa de Ferrari. También se utilizan esas fórmulas para tapar los fallos cometidos antes.
-¿McLaren será su gran rival?
-Sí y también los Honda.
-¿Renault guarda su evolución aerodinámica para más adelante?
-No somos conservadores. Cada vez que disponemos de una evolución, la usamos. Para mejorar más el bólido necesitaríamos más dinero, más gente... Tendríamos que ser una escudería más grande. Renault mete todo lo que puede en las primeras carreras, las intenta ganar y, luego, a partir de ahí, las soluciones van siendo menores.
-¿La victoria aquí es fundamental?
-Todas las carreras valen diez puntos y la de Imola, también. Intentaré hacerlo lo mejor posible, pero un segundo o tercer puesto aquí también sería bueno para mí pensando en el campeonato. Lo preferiría si luego volvemos a ganar en Nürburgring. En estos momentos, nuestro objetivo es acabar en una buena posición y no tener problemas mecánicos. Hay que ser constantes, tal y como hicimos el año pasado.
-¿A partir de San Marino va a sufrir más para ganar?
-Hemos sufrido en todos los grandes premios, aunque, quizás, algo menos en Australia. Pero recuerdo que en Malasia lo pasé mal primero con Webber para mantenerlo detrás, y luego con Button, al que pude pasar en el último repostaje y gracias a los doblados.
-¿Cómo ha visto la nueva variante alta?
-Es un poco más lenta. No hay que tomar tanto los bordillos como antes. Se parece más a la que existe antes de la línea de meta. Antes el coche casi volaba al pasar por ahí, ahora es más segura. Imola siempre se ha caracterizado por un asfalto viejo, con baches, y por utilizar mucho los bordillos de la pista. Este año será más o menos lo mismo.
-¿Cuánto va a mejorar Fisichella con el nuevo motor?
-Una décima o décima y media de segundo por vuelta. Giancarlo dispondrá de seis o siete caballos más que yo, además de los cinco o seis que perderé por ser ésta la segunda carrera del motor que usé en Australia. Pero los voy a recuperar cuando lleguemos a Nürburgring, en donde yo estrenaré propulsor y él no.
-¿Qué piensa de la posibilidad de ver a Schumacher en Renault?
-Me da risa. Conozco a Renault y conozco a Flavio Briatore, y sé que eso es totalmente imposible. Michael no estará en Renault.
-¿Se ha ido de Renault por dinero?
-No, y no creo que Schumacher pueda ir a Renault por dinero.
-¿Cómo ve el futuro del campeonato?
-Seguro que McLaren será el gran rival. Tienen también neumáticos Michelin, mejorarán su coche y serán competitivos. No sé en qué momento del campeonato, pero seguro que llegará el instante en el que darán un paso de gigante con el bólido y serán muy competitivos. Lo de Ferrari no está tan claro porque depende mucho de las ruedas, de cómo se comporten y de lo rápido que puedan ser. Tendrá más altibajos porque habrá circuitos que les vayan bien y otros que le irán mal. Pero en cambio McLaren seguro que estará luchando por el título hasta el final.
-¿Está más tranquilo que sus rivales ya que conoce su futuro?
-Es una ventaja saber ya lo que voy a hacer el año que viene. Eso me permite salir en cada carrera centrado sólo en correr y no en responder a preguntas surgidas de rumores.