La idea la barajaron antes tres rectores. Pero no fue hasta octubre pasado cuando el actual, Juan Vázquez, anunció la habilitación de una partida de 4 millones de euros, dentro del plan de inversiones de la Universidad hasta 2008, reservada a la adecuación del antiguo depósito de agua de El Cristo como edificio de servicios administrativos del campus. Tiene el compromiso de palabra para la cesión de la infraestructura de su propietario, el Ayuntamiento, pero no se podrá formalizar hasta que quede en desuso. Será cuando alguna administración realice la conexión que una el nuevo depósito con la red de abastecimiento y El Picayón quede vacío y libre para siempre. De momento, el Consistorio y la Confederación Hidrográfica del Norte (CHN) se lavan las manos y cada uno exige que sea el otro quien realice la obra.