Concluido el encuentro de las televisiones públicas europeas, faltaban las conclusiones. La primera de ellas, que las cadenas estatales deben adaptarse al nuevo mercado audiovisual: «Este es el momento de reaccionar para hacer frente a los peligros y desafíos que tenemos las televisiones públicas», dijo el presidente de la UER, Jean Reveillon, antes de anunciar que reclamarán a los gobiernos que sus cadenas sean una «fuerza motriz» en el futuro.
Ese futuro de Eurovisión tiene algunos objetivos a cumplir: aumentar la coproducción de dramas, incrementar la producción dirigida al público infantil y juvenil, potenciar el género del documental y comenzar a elaborar productos específicos para internet y los teléfonos móviles.