El Ayuntamiento estaría dispuesto a estudiar la modificación del Plan General de Ordenación Urbana en la plaza del Vaticano si se le presentase un proyecto para el derribo del edificio de los sindicatos y la construcción de un nuevo inmueble. Así lo señaló ayer a este periódico el concejal de Urbanismo, Fernando Díaz Rañón, que aseguró, además, que algunos de los sindicatos barajan una propuesta de un constructor en este sentido. No obstante, Díaz Rañón, recordó que quien debe plantear una solución para el edificio de la antigua AISS (Asociación Interprofesional de Servicios Sociolaborales) es su propietario: el Ministerio de Trabajo.
El Plan General de Ordenación Urbana que se aprobará próximamente califica el terreno en el que se ubica este inmueble como de equipamiento público. Para construir un nuevo edificio (en el que además de las dependencias de los sindicatos, habría viviendas) es necesario modificar esa calificación. «Si es voluntad de todas las partes, nosotros estaríamos dispuestos a trabajar para realizar esos cambios. Pero, hasta ahora no sabemos qué opina el propietario del suelo, que es quien debe presentarnos la propuesta», señaló el concejal.
Lo que sí se tiene claro en el Ayuntamiento es que es necesario actuar en la zona. Algo que, como adelantó ayer este periódico, también consideran ya urgente los inquilinos del inmueble, los sindicatos UGT, Comisiones Obreras y CNT, además de la Federación Asturiana de Empresarios, que en algunos casos buscan nueva sede en la ciudad por el mal estado de conservación que presenta este edificio.
Las últimas actuaciones en la zona, en donde desde hace algunos años se han construidos nuevos edificios y se proyecta próximamente varios más (la manzana de Los Chaplin), además de verse ya la nueva urbanización y parte del nuevo aparcamiento subterráneo, han dejado todavía más en evidencia, si cabe, el mal estado del inmueble de la antigua AISS.
«La puesta en marcha de varios proyectos dejará esta zona de Las Meanas en una situación muy mejorada, por lo que sería interesante que también se hiciera algo en este edificio para que quede en unas condiciones acordes con su entorno», insistió el concejal de Urbanismo.
Conservación
Las deficiencias del edificio se pueden encontrar principalmente en sus fachadas. En algunas de ellas han caído cascotes y en la fachada norte los grandes ventanales se encuentran muy deteriorados, el óxido y las holguras se pueden ver desde la calle.
No obstante, Fernando Díaz Rañón afirmó que el edificio, con todos sus desperfectos, no está en ruina, recordando que en Avilés hay muchos inmuebles de cuyas fachadas se han desprendido algunos de sus elementos, «y no por ello hay que pensar en derribarlos».
Los sindicatos ya se han puesto en contacto con el Ministerio de Trabajo para informarles de la situación en que se encuentra este edificio de su propiedad y para analizar posibles soluciones. Ahora, el Ayuntamiento ya les indica que verían con buenos ojos una propuesta que implicase el derribo y construcción de un nuevo inmueble que mejorara la estética de la zona. Pero, eso sí, también recordaba Díaz Rañón que la nueva edificación tendría que ser similar, en lo que se refiere a su volumetría, a las otras que se han construido en las inmediaciones de la casa sindical.