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Domingo, 23 de abril de 2006
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Las tribulaciones de un lobo
La compañía sierense Kamante Teatro estrenará el próximo sábado en Pola de Siero su nuevo espectáculo de títeres, que va dirigido a toda la familia
ESTRENO. Luis Vigil y Luisa Aguilar, componentes de Kamante Teatro, en su local de ensayos. / P. NOSTI
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La compañía profesional sierense Kamante Teatro cuenta ya las horas que restan para el estreno de su nueva producción '¿Que viene el lobo!', un espectáculo de títeres dirigido a toda la familia, pero con una especial atención hacia el público infantil. La cita será el próximo sábado (19 horas), en la Casa de la Cultura de Pola de Siero.

La undécima producción de esta compañía -que comenzó su andadura en 1988 y que se profesionalizó dos años más tarde- es la que posee un mayor mensaje. «Es la obra con más poso de todas las que hicimos por el compromiso de la historia y también por el estético», explica su director, Luis Vigil.

El nuevo proyecto comenzó a gestarse en marzo del año pasado. Lo primero fue el guión y después su depuración y todo el proceso de fabricación de los títeres y los enlaces. El argumento narra las peripecias de un lobo enamorado de la luna que se escapa de su familia, que se mete en los cuentos de 'Caperucita' y 'Los tres cerditos', de donde le expulsan; que va a la escuela y descubre, contrariado, que todos esos lobos son feroces; que suspende, que trata de formarse como lobo feroz.

Es la historia de un animal inadaptado, en definitiva. «Cuando le expulsan de dos cuentos, le quedan tres opciones: quedarse, volver o que cambien esos cuentos», comenta la actriz manipuladora Luisa Aguilar, quien lo vincula con una tema tan actual como el de la inmigración.

El nuevo espectáculo tiene una duración aproximada de cincuenta minutos e intervienen una quincena de títeres de fabricación casera. «La escenografía es muy conceptual» -señala Vigil- «y buscamos una estética expresionista, inspirada en la Bauhaus alemana, con formas muy básicas y geométricas».

Los títeres están elaborados de una forma muy imaginativa con todo tipo de materiales: paraguas estropajos, moldes, pinzas, teteras, cucharas o embudos de plástico o metal. La compañía tiene por costumbre ir perfilando el espectáculo a medida que van desarrollando las funciones. «Nos gusta que el espectáculo esté vivo y que no quede acartonado», señala Vigil. De ahí que acostumbren a añadir o quitar escenas y personajes, si bien en esta ocasión cuentan con un guión muy estructurado y trabajado. Las cuestiones extrateatrales y los ritmos internos de la obra son otro elemento de atención para ellos

Encuestas a los niños

En las primeras representaciones van a realizar encuestas entre el público infantil y separándolo por edades. «A veces, los más pequeños son los que mejor entienden la abstracción», afirma.

En el capítulo de colaboraciones, destaca la participación del ovetense Pablo Amargo, premio nacional de ilustración, quien se encargó de las siluetas y con quien reconocen una gran coincidencia estética. Asimismo, vuelve a colaborar con ellos el compositor cangués Ramón Prada, quien se encargó de la música. «Le pedimos que nos hiciera algo entre Tom Waits y la música centroeuropea y lo pilló muy bien, incluso estamos pensando en editarlo», señala el director. Y para este verano, pretenden incorporar a una coreógrafa. Los sierenses tienen el sábado una cita obligada.



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