elcomerciodigital.com
Lunes, 24 de abril de 2006
 Webmail     Alertas    Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

MOTOR
 Actualizado: 10.37 a.m.
 
EDICIÓN IMPRESA
 
DE TÚ A TÚ. Fernando Alonso somete a un acoso permanente a Michael Schumacher. / EFE
Motor
Luca Cordero de Montemezolo se explayaba alborozado, inmenso en el abrazo a los hombres rojos, expansivo en su júbilo. Es, como le gusta decir, el empresario que vende sueños y no coches. «Ferrari es la bandera del saber hacer italiano, el símbolo de nuestro talento. Por eso nos admiran en todo el mundo». La dinastía Ferrari regresó del olvido en su jardín, el autódromo de Imola, un vetusto escenario, estrecho e incómodo, que viste de rojo un domingo al año. Volvió la Scudería desde el fiasco de Indianápolis, aquel simulacro de carrera por el negocio de los neumáticos, última victoria de Michael Schumacher. Ayer cerró el círculo. Ganó de nuevo el alemán, pero esta vez sin trampa ni cartón. Con Fernando Alonso grapado a su espalda.
 
Fernando Alonso empieza a ingresar en los libros de estadística. Es el campeón más joven y, desde ayer, el segundo piloto que más podios consecutivos ha logrado. Diez. En la cima, claro, se encuentra Michael Schumacher, con 19.
DESDE EL BOX DE RENAULT
«Ha sido una carrera en la que los Ferrari han apretado cuando les ha hecho falta y les ha bastado. Nosotros estamos más atrás de lo que esperábamos. Hay mucho que valorar. Los Bridgestone han ido mejor que los Michelin y eso que los Ferrari iban bastante cargados. Bridgestone ha arriesgado más. Este asfalto les va muy bien. Nosotros hemos traído un neumático muy duro que no ha ido bien en calificación. La apuesta en esta carrera era clara, había que hacerlo por Schumacher.
Fernando Alonso salió de Imola más líder del Mundial, tras haber conseguido 36 de los 40 puntos posibles en este inicio de temporada. El cambio de estrategia a última hora parece que penalizó al asturiano, ya que no pudo sacar provecho de los kilos de combustible de más (15 kg) que llevaba en su depósito y que le hicieron perder en la parrilla el día anterior unas seis décimas de segundo.
Vuelta 41 del Gran Premio de Imola. Fernando Alonso rueda veloz colgado de la chepa de Schumacher. En su frenética cabalgada había recortado once segundos en ocho vueltas, pero no puede adelantar al alemán como se ha adelantado toda la vida: por la derecha o por la izquierda, pero siempre arriesgando más en la frenada.
 
Otros titulares

Vocento