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Lunes, 24 de abril de 2006
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SPORTING DE GIJÓN
 Actualizado: 9.43 a.m.
 
EDICIÓN IMPRESA
 
ASTUTO. El argentino Pablo Calandria celebra efusivamente su segundo gol del partido. / J. BILBAO
Sporting
Dicen que el primer espectáculo del fútbol es ganar. Si nos atenemos a esta teoría, el Sporting cumplió con su cometido ante el Lleida, con una victoria necesaria, que evitó verse ahora con el miedo en el cuerpo. Los tres puntos, firmados por Calandria, fueron lo mejor de un mal partido, que tuvo como lunar la grave lesión de Pablo Álvarez.
 
Ciriaco llegó con cara de circunstancias a la sala de prensa, especialmente por la lesión de Pablo Álvarez.
Pablo Álvarez sufrió ayer una grave lesión durante el partido ante el Lleida que le obligará a estar parado durante cerca de ocho meses. El extremo rojiblanco tiene una fractura abierta de la tibia y el peroné, de grado uno, en su pierna derecha, por lo que deberá de pasar por el quirófano, lo que está previsto para esta tarde o para mañana.
TERCER TIEMPO
LOS puntos y los goles fueron lo mejor del partido que ayer vimos en El Molinón, además del significado que tiene esta victoria para que el Sporting se encuentre en una zona más tranquila.
Los dos goles que consiguió ayer Calandria ante el Lleida permiten al argentino alcanzar la cifra de las diez dianas, por lo que se sitúa como el máximo goleador del conjunto rojiblanco. El delantero, que quiso dedicarle los dos tantos a Pablo Álvarez, señaló que «lo más importante es la victoria y los tres puntos, porque los necesitábamos».
 
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