elcomerciodigital.com
Martes, 25 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
OPINIÓN
OPINIÓN EDITORIAL
Diplomacia real
INICIARON ayer los Reyes una visita de Estado a Jordania para mostrar el apoyo de España a la monarquía hachemí, tradicional aliada occidental y factor de moderación en la zona.

El viaje real tiene también tienen una clara intención económica, concretada en mejorar el marco jurídico de la relación entre los dos países. Así, hoy se firmarán sendos acuerdos de eliminación de la doble imposición y de protección de inversiones. Del mismo modo, la visita busca facilitar los contactos empresariales, ya que los Reyes viajan acompañados de una nutrida representación de directivos que participarán en un encuentro hispano-jordano. En el ámbito político, la visita ha sido precedida de un encuentro entre el ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, y su homólogo jordano, en el que se ha debatido sobre las posibilidades de agilizar las transferencias de fondos al pueblo palestino. Y es que el espinoso asunto de la imposibilidad de hacer llegar oficialmente las ayudas a un Gobierno -el de Hamás- considerado por Bruselas y Washington como una organización terrorista preocupa seriamente a la comunidad internacional.

Los Reyes visitarán Qatar después de Jordania. El prestigio de don Juan Carlos y doña Sofía en los países árabes es bien conocido y su trato personal y, en muchos casos, desde hace mucho tiempo de bastantes de las familias reinantes facilita la política exterior española en la región. Pero, aparte de las razones específicas que justifican esta visita, la creciente actividad real en la política exterior española no hace sino poner al descubierto el nulo interés del presidente Zapatero para viajar más allá de lo absolutamente imprescindible, como ha sido el caso del reciente encuentro con la canciller alemana. Es indudable que Sus Majestades aportan mucho a la política exterior española, pero no pueden dirigirla ni ejecutarla sin un presidente del Gobierno activo y visible en el exterior.



Vocento