La Consejería de Cultura ha suscrito ya los convenios de colaboración de este año con los Ayuntamientos de Cangas de Onís y Peñamellera Baja para la conservación, apertura al público y difusión, respectivamente, del Dolmen de Santa Cruz y la Cueva de La Loja. Según el acuerdo firmado, la Consejería invertirá 3.312 euros para que el consistorio cangués contrate un guarda-guía de junio a septiembre y 2.981 euros para que Peñamellera Baja contrate otro durante los meses de julio, agosto y septiembre. En total, serán 6.293 euros los destinados a gastos de personal.
Asimismo, la Consejería determina que su aportación económica es compatible con otras subvenciones o recursos para la misma finalidad, de cualquier administración o ente público o privado.
Por su parte, los ayuntamientos se comprometen, además de a ser quienes contraten a la persona cualificada como guarda-guía, al mantenimiento y limpieza de los caminos exteriores de acceso a la cueva, en el caso de Peñamellera Baja, y de los caminos de acceso al monumento, así como del interior de la capilla del dolmen, en el de Cangas de Onís. También se comprometen a hacer constancia expresa de la colaboración de la Consejería en toda información o publicidad que realicen sobre estos monumentos.
Del neolítico
El Dolmen de Santa Cruz está situado en el concejo de Cangas de Onís y es uno de los más interesantes monumentos neolíticos asturianos sobre el que, con posterioridad, ya en el siglo VIII después de Cristo, el Rey Favila mandó construir un templo en honor de la Santa Cruz, del que todavía se conserva la lápida de consagración.
Por su parte, la Cueva de la Loja está empadronada en el concejo de Peñamellera Baja y encierra en sus paredes un elevado interés cultural por encontrarse en ella albergado todo un conjunto de representaciones pertenecientes al arte parietal del periodo conocido como magdaleniense.
En ambos casos, el convenio nace por el interés, tanto de ambos ayuntamientos como de la Consejería de Cultura, de tomar medidas para poder mostrar al público este dolmen y esta cueva -que forman parte de la riqueza cultural de la comarca oriental del Principado- en condiciones adecuadas de seguridad, no sólo para la conservación del monumento, sino también para los visitantes que se decidan a retroceder con ellos muchos siglos atrás en el tiempo.