Más de cuatro horas fueron necesarias para conocer el nombre de los equinos ganadores en el concurso de arrastre por caballos celebrado el pasado domingo en Nueva de Llanes con motivo de las fiestas de San Jorge. Durante ese tiempo, cerca de un millar de personas se ubicaron en los alrededores del palenque portátil instalado en la vega del Henar.
A las pruebas acudieron 18 animales de diferentes caballerizas de Asturias y Cantabria. Cada caballo tenía que arrastrar su propio peso durante cinco minutos a lo largo de un circuito que presentaba ciertas irregularidades.
En primer lugar se celebró la competición para caballos con peso inferior a 650 kilos. La victoria fue para Tordo, un equino de Ampuero, propiedad de Rubén González. La segunda plaza se la adjudicó Navarro, un corcel de la cuadra de Santiago Ortiz, vecino del pueblo cántabro de Cerrazo, y la tercera posición la consiguió el rocín local Gorco, del que es propietario Raúl Alonso.
Hércules, de Santiago Ortiz, se impuso en la prueba para caballos de más de 650 kilos, mientras que la segunda posición fue para el rocín Gitano, de Javier González, vecino de Santillana del Mar, y la tercera plaza para la yegua Faraona, del llanisco Carrasco.
Hasta ese momento, superadas las ocho de la tarde, la competición representaba un evidente dominio de los caballos llegados desde la vecina comunidad cántabra, pero los asturianos se sacaron la espina en la prueba del máximo arrastre, donde cada caballo tiene que remolcar una tonelada con independencia de su peso.
En este segmento se impuso la yegua local Morena, conducida por Raúl Alonso, mientras que el padre de éste, Jorge Raúl Alonso, aupó a la mítica yegua Careta a la segunda posición, pese a contar con 27 años de edad y ser una auténtica veterana en este tipo de acontecimientos. Para este animal fueron los mayores aplausos de la jornada. El evento contó con un presupuesto de 3.000 euros y fue cubierto con la venta de rifas que tenían como premios corderos, cabritos y pitos de caleya.
A las diez de la noche, la Junta Vecinal ofreció una espicha comunitaria para todos los que acudieron al Día Grande en el que se festeja al patrón del Valle.