La multinacional anglo-india, tiene que obtener todavía el visto bueno de la Bolsa de Amsterdam, ciudad en la tiene su sede, para la emisión de títulos con los que pretende pagar, en parte, a los accionistas de la europea Arcelor y no lo ha conseguido por la modalidad de las cuentas correspondientes al pasado año, indicó hoy el diario francés.
Sin citar fuentes, señaló que el gigante siderúrgico no integró en sus cifras consolidadas del conjunto de 2005 múltiples activos que compró durante ese ejercicio en Estados Unidos, Ucrania, Kazajistán y Polonia con la deuda y las amortizaciones que los acompañan.
Además, tampoco aplicó las nuevas reglas contables europeas, conocidas por las siglas IFRS, que no son las mismas exigidas en Estados Unidos, y por eso las autoridades bursátiles le han exigido informaciones suplementarias.
Mittal aplazó varias veces la fecha para formalizar la oferta sobre Arcelor y, en la última de ellas, dio a entender que no será antes de su asamblea general, convocada para el nueve de mayo.
"Le Parisien" afirmó que un segundo punto que amenaza ese procedimiento es el riesgo de que con la absorción de Arcelor pase a ocupar una posición en Norteamérica que las autoridades de la competencia consideren dominante y peligrosa para sus competidores y para el mercado.
Esa fue, indicó, la causa de que retirara la primera propuesta el pasado día siete y que presentara una nueva el 11.
De acuerdo con las fuentes del diario, la primera respuesta de las autoridades estadounidenses es que hacía falta un examen en profundidad y ante la eventualidad de tener que someterse a un control puntilloso, el grupo de la familia propietaria optó por aplazar su demanda de autorización.
El principal problema en Norteamérica es que para protegerse de la oferta hostil, Arcelor ha puesto su filial canadiense Dofasco en una fundación blindada que no se puede vender, lo que obstaculiza los planes de Mittal, que tenía intención de cederla a Thyssen en caso de que triunfara su fusión con la compañía europea.
Si no puede ceder Dofasco, la compañía de derecho holandés se vería castigada por las autoridades de la competencia por abuso de posición dominante.