«Queremos seguir prestando el servicio, porque hemos comido gracias a vosotros muchos años». Un matarife se dirigió ayer a los carniceros y a los tratantes concentrados en el macelo para comunicarles la decisión de los trabajadores de sacrificar exclusivamente sus reses. A cambio, les pidieron su apoyo en el conflicto laboral que mantienen con la empresa.
«No hace falta ponerlo por escrito, pero aquí estamos para lo que necesitéis», dijo un representante del sector cárnico local. Los matarifes sospechan que, en breve, comenzarán a llegarles las cartas de despido.