El delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, pidió ayer «serenidad» para que los técnicos que acometen la obra de la variante de Pajares puedan resolver los problemas que encuentren en el camino, ya que se trata, a su juicio, de la «obra pública más importante de Europa».
«Dejemos que las empresas y técnicos, que son muy buenos, vayan resolviendo lo que hay que resolver técnicamente, para que el compromiso del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se cumpla», dijo Alejo. Pidió calma porque, aunque afirmó que «me parece bien que día a día se siga este trabajo», aseguró confiar «plenamente en los ingenieros y la empresa». Reconoció que «se han encontrado con los problemas de la envergadura de la obra», y rompió «una lanza» en favor de su profesionalidad.