Un paraguas de contención para coser la falla surgida en la montaña. Es la nueva misión que acaban de asumir los técnicos que trabajan en las obras de la variante de Pajares y que ayer se afanaban por explicar a los operarios los pormenores de la delicada operación que les permitirá poner en marcha el próximo martes la tuneladora del lote 4, que aún no ha comenzado a funcionar.
Lo cierto es que pese a la parada técnica en que se encuentran desde hace ya varios días, la tuneladora del lote 3, la aún inactiva del 4, y el trasiego de obreros y maquinaria sigue siendo constante en la zona de obras. Algunos trabajan a contrarreloj. «No hay tiempo que perder y los plazos se nos echan encima», dicen. Pero la mayoría prefiere avanzar con cautela asumiendo que habrá «nuevos sustos». Ahora lo fundamental parece ser poner remedio a los problemas que afectaron al lote 3. «Pensamos que era menos y por eso seguimos, pero al avanzar se hizo mucho más grande y hubo que parar», explican.
Aunque Adif aseguró el pasado martes que los inconvenientes que han surgido en la obra no modificarán el plazo de fin de obra previsto para el término de 2009, desde el terreno se opta por responder a esa afirmación con una sonrisa. «Una cosa es decir que los derrumbes no son extraños en un trabajo de esta índole y otra muy distinta asegurar que no van a alterar el ritmo de las obras», afirma uno de los operarios que trabaja en la zona afectada por la falla.
De momento, parece que la solución que han encontrado para atajar el derrumbe les permitirá reanudar la marcha de las obras «más pronto que tarde».