El Partido Socialista de Ribadesella anunció ayer que su grupo municipal respaldará la aprobación inicial del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) del concejo cuando este documento pase a Pleno en el próximo mes de junio. Fue su portavoz municipal y secretario general, Ramón Canal, quien explicó los motivos de esta disposición política.
«La aprobación inicial tiene que salir adelante para que todo ciudadano pueda presentar las alegaciones que estime convenientes. Sin este paso, sería imposible ejercer el derecho de alegación», manifestó el concejal.
De hecho, y a pesar de que el equipo de gobierno que encabeza el popular José Miranda ha aceptado la práctica totalidad de las sugerencias y propuestas socialistas durante el proceso de redacción, el PSOE también ejercerá su derecho a presentar cuantas alegaciones considere oportunas y «en función de lo que digan los ciudadanos». «Por consiguiente, probablemente respaldemos la aprobación inicial», avanzó.
No obstante, si el PP quiere contar con el apoyo definitivo del principal grupo de la oposición en el Ayuntamiento de Ribadesella, el Plan General deberá incluir un requisito imprescindible: el desarrollo de las infraestructuras básicas necesarias para garantizar un crecimiento armónico. Entre ellas, explicaron, nuevas plazas de aparcamiento, nuevas traídas de agua y redes de saneamiento. En caso contrario el plan se encontrará con la oposición de los socialistas.
Garantizar servicios
«Estas actuaciones deben cerrarse en el marco de los convenios urbanísticos establecidos, no vaya ser que facilitemos la edificabilidad en algunos lugares y al final nos quedemos con los edificios, pero sin los servicios», exigió Canal.
Por su parte, IU también anunció la presentación de una batería de alegaciones para evitar el «desproporcionado» y «desmesurado» crecimiento recogido en el plan. Francisco Vázquez se mostró muy pesimista con el resultado final al entender que el documento está prácticamente pactado entre PSOE y PP.
«La última palabra siempre la tiene la CUOTA, pero si tanto el PP como el PSOE están de acuerdo, será muy difícil que lo echen para atrás porque los dos tienen mayoría en la comisión regional de urbanismo», lamentó el concejal.
El equipo redactor del Plan General de Ordenación Urbana del concejo riosellano entregó ayer a la corporación municipal el documento definitivo, en el que estuvieron trabajando cuatro años. Fue durante una maratoriana reunión que comenzó poco después de las diez de la mañana y se prolongó durante toda la tarde.
El nuevo plan prevé la construcción unas seis mil nuevas viviendas, cuatro mil más que las recogidas en las vigentes Normas Subsidiarias del concejo. Ese crecimiento se dirigirá fundamentalmente hacia las zonas del Fuerte y Oreyana, aunque también se desarrollarán espacios céntricos y emblemáticos como el Campo de las Rollas o El Concilio. Además, a través de este plan también se prevé crear el área deportiva de Oreyana y alrededor de 1.000 plazas de aparcamiento subterráneo.
El concejal socialista, Ramón Canal, destacó dos hechos fundamentales recogidos en el plan. Por una parte, la imposible construcción de urbanizaciones en los núcleos rurales, «nunca se permitirán segregaciones mayores de seis viviendas», y la inclusión del POLA, «una de las leyes más avanzadas en cuanto a la protección del litoral».
Sin embargo, Canal reconoció que cualquier desarrollo siempre tiene un coste que en este caso pagará la villa y capital del municipio: «A largo plazo Ribadesella va a crecer y dejará de ser un pueblo encantador, como lo es ahora, para transformarse en una urbe de mayor entidad», lamentó.
«Verdadero problema»
El portavoz de IU opina que el nuevo Plan General permitirá que los núcleos rurales crezcan «dentro de lo lógico y normal» y aseguró que el catálogo que acompaña al documento es un «trabajo encomiable que merece todos nuestros elogios». Sin embargo, Francisco Vázquez aseguró que el crecimiento propuesto para el casco urbano de la villa se convertirá en un «verdadero problema», ya que con él se cometerán «verdaderas aberraciones».
Según el concejal de IU, tampoco se plantea un crecimiento homogéneo y repartido entre Oriente y Occidente. El PGOU sitúa el 80% de las nuevas viviendas en las zonas del Fuerte y Oreyana, en el Sureste de la villa. «Habría que crecer proporcionalmente hacia ambos lados y nunca en la cuantía que se propone», censuró Vázquez. Éste también pidió más viviendas sociales o de promoción «porque las actuales son excesivamente caras para el poder adquisitivo de la población local».