La Audiencia Nacional condenó ayer al portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, a quince meses de cárcel y a siete años y tres meses de inhabilitación absoluta por un delito de enaltecimiento del terrorismo, que cometió en 2003 durante el homenaje celebrado en Amorebieta (Vizcaya) al ex jefe de ETA José Miguel Beñarán, 'Argala', en el vigésimo quinto aniversario de su asesinato.
Las palabras de Otegi en ese acto, según la sentencia, reflejaron «una absoluta identificación ideológica del acusado con la organización criminal ETA, sus objetivos, sus actividades y su método de actuación». Y concluye que su discurso, en el que justificó los atentados de la banda y dio «múltiples agradecimientos a los etarras que han dado la vida por Euskal Herria», «desborda los límites del concepto de opinión» y no puede ser encuadrado en el derecho a la libertad de expresión.
La condena no supondrá el encarcelamiento inmediato de Otegi, por tratarse de una pena inferior a dos años de cárcel y no ser una sentencia firme, puesto que la defensa recurrirá el fallo en los próximos días ante el Tribunal Supremo.
El fiscal jefe en funciones de la Audiencia Nacional, Jesús Santos, explicó que por «prudencia jurídica» no solicitará al tribunal sentenciador que ordene el ingreso en prisión preventiva del líder radical mientras decide el Supremo, «porque la condena es inferior a dos años y porque no existe riesgo de fuga, de reiteración delictiva o de destrucción de pruebas», que son las condiciones que marca la ley.
Santos aclaró que su postura tiene que ser igual «sea quien fuere» el condenado y que no hay que olvidar que el riesgo de fuga de Otegi está conjurado con una fianza de 650.000 euros, la obligación de presentarse a diario ante la Ertzaintza y la prohibición de salir de España que le fueron impuestas en el sumario de Batasuna.
La situación de Otegi cambiaría de forma radical si en los próximos meses el alto tribunal confirmase la sentencia dictada ayer. El portavoz de Batasuna cuenta desde el otoño pasado con una sentencia firme de un año de cárcel por injurias graves al Rey, al que calificó de «jefe de los torturadores», cuya ejecución está paralizada, pero que sumada a la de hoy, si ésta adquiere firmeza, superaría los dos años de cárcel y supondría el ingreso inmediato en prisión de Otegi.
El riesgo de cárcel para el líder de la izquierda 'abertzale' es cada día mayor. A las dos condenas anteriores hay que sumar los cuatro juicios que la Audiencia Nacional celebrará contra él en los próximos meses por enaltecimiento de ETA y reunión ilegal. La mayor imputación que pesa sobre Otegi es su procesamiento en el sumario de Batasuna -aún en fase de instrucción-, acusado de ser un dirigente de ETA, lo que le puede enfrentar a una condena de 15 años de cárcel.
Además de no considerar necesario su encarcelamiento preventivo, la Fiscalía de la Audiencia Nacional comunicó ayer al juez Fernando Grande-Marlaska que no encuentra motivo para oponerse a que Otegi y el también dirigente batasuno Pernando Barrena viajen entre los días 8 y 12 de mayo a Irlanda del Norte para participar en unos actos organizados por el Sinn Fein, el brazo político del IRA, a los que han sido invitados por Gerry Adams. Los dos tienen prohibido abandonar el país dentro de las medidas cautelares que se les impuso en el caso de Batasuna.
Miguel Ángel Blanco
La Audiencia Nacional celebrará el próximo 19 de junio el juicio por el crimen de ETA que ha provocó la mayor conmoción y repulsa social en los 40 años de existencia de la banda: el asesinato, en 1997, del concejal del PP en Ermua Miguel Ángel Blanco. La Fiscalía reclamará al tribunal que condene a 50 años de cárcel a los dos presuntos autores materiales del asesinato, el ex jefe militar de ETA Xabier García Gaztelu, 'Txapote', y la etarra Irantzu Gallastegi, 'Amaia'.