La preocupación de los españoles por el terrorismo de ETA sigue disminuyendo. El último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas, realizado la semana en la que entró en vigor el alto el fuego de la banda, indica que a los ciudadanos les preocupan más hoy fenómenos como el del desempleo (55,6%) o la inmigración (34,5%). Aun así, casi el 30% de los encuestados sigue considerando el terrorismo uno de los principales problemas del país.
El terrorismo ocupó años el primer puesto en el ránking que elabora el instituto sociológico sobre las inquietudes de los españoles. Sin embargo, esta tendencia se rompió a principios de 2005, cuando José Luis Rodríguez Zapatero habló de esperanzas de paz.