Una semana después de que el alcalde de Mieres, Luis María García, perdiera la cuestión de confianza a la que se sometió voluntariamente, el presidente de los populares, José Coto, aseguró que García tiene «la obligación moral» de dimitir. Y lo dijo poniendo como ejemplo la situación vivida por el alcalde popular de Morcín, quien dejó el cargo tras perder una cuestión de confianza de su Corporación sin esperar a la moción de censura.
Si la dirección local de IU insinuaba hace unos días los nombres de los nuevos candidatos hacia los que podría estar mirando la ejecutiva socialista para sustituir a García, ayer el presidente de los populares invocó a esa dirección local a que presente un nuevo candidato para que «de la sensación de que hay horizonte y futuro». Lo dijo tras recalcar que el PP «no tiene ningún tipo de acritud contra nada ni nadie» pero que la situación evidencia que los socialistas «tienen un proyecto y un candidato acabado, en entredicho y sin umbral de futuro». A su juicio, la estrategia preparada desde las filas del PSOE es «frustrada».
El presidente del PP de Mieres asegura que su partido sigue apostando por el diálogo entre todas las fuerzas con representación local y calificó la situación generada como «la de mayor tensión y crispación desde que se inició la etapa democrática». Por el momento, Coto asegura que el PP «va a estar en una situación de espera» hasta que se obtenga una respuesta de los demás partidos políticos del Ayuntamiento.
El presidente popular aprovechó la ocasión para presentar a la nueva directiva de Nueva Generaciones, al frente de la cual se sitúa Adrián Perullera. Éste también pidió la dimisión del alcalde «por decencia política» y nuevas titulaciones para Barredo.