elcomerciodigital.com
Sábado, 29 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES


ECONOMÍA
ECONOMÍA
El horno alto 'A' de Arcelor sufre su segunda avería en 60 días tras una reforma de 52 millones
La pérdida de temperatura de la instalación de 1.600 a 1.200 grados la pasada semana obligó a paralizar su producción Este segundo contratiempo ha obligado a la empresa a un control exhaustivo de la cabecera para evitar más problemas
CÚPULA. De izquierda a derecha, Guy Dollé, Gonzalo Urquijo, Roland Junck y el presidente, Joseph Kinsch. / EFE
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El horno alto 'A' de la cabecera siderúrgica de la factoría de Gijón, ha vuelto a registrar una nueva avería, la segunda en los últimos 60 días tras la inauguración de la reforma, el pasado día 30 de marzo, después de una inversión de 52 millones de euros en su remodelación.

Se da la circunstancia de que esta avería es la misma que se detectó a principios del pasado mes de marzo, como consecuencia de una pérdida de temperatura del horno, al pasar de los 1.600 grados que se precisan para obtener el arrabio, a 1.200. Un fallo de diseño que está siendo objeto de una investigación por los técnicos de la empresa, que se han desplazado a la planta de Sidmar, en Bélgica, para obtener información del problema que presenta la inyección de carbón en el horno, causante, según todos los indicios, de la causa de las averías

Como consecuencia de este último percance se produjo una reducción en el volumen de producción destinado a las acerías y en alguna instalación acabadora, como el tren de alambrón, en el que se dieron descansos compensatorios al personal. El horno está siendo alimentado con coque únicamente, ante los problemas detectados.

Las tareas llevadas a cabo en la mejora del horno alto 'A' supusieron una de las mayores inversiones del grupo Arcelor en Asturias, destinada a instalar la tecnología más moderna del mundo en la producción de arrabio, para conseguir un acero de máxima calidad destinado, principalmente, a la producción de bobina para el automóvil y la línea blanca (electrodomésticos).

Estos días la instalación está recuperando su pulso productivo y, en opinión de los técnicos, volverá a la plena producción en breve plazo, ya que se está evaluando todo el sistema de funcionamiento para evitar que puedan surgir nuevos problemas.

Los hornos altos de Arcelor en Gijón han venido arrastrando problemas derivados de los sistemas de refrigeración de esas instalaciones desde hace años, pese a que en 2003 hubo que realizar inversiones por importe de 36 millones de euros.

Las dificultades en el control de la temperatura ha sido una constante en estos años, lo que obligó al grupo siderúrgico europeo a modificar los planes de la reconstrucción de cada horno.

El macroproyecto

Arcelor tiene previsto convertir el horno B de Gijón en el más moderno del mundo cuando en 2011 afronte un macroproyecto de ampliación. En ese momento, los técnicos estarán en condiciones de redactar un proyecto que incluya las últimas tecnologías que, previamente, la compañía siderúrgica habrá aplicado en las reformas de sus hornos de otros puntos de Europa y en los nuevos que está construyendo ya en Brasil. Además, la experiencia de esas obras permitirá detectar posibles fallos o carencias, que de esta forma serán eliminados en el emplazamiento de Asturias.

En el dibujo que Arcelor ha hecho para su desarrollo a nivel mundial, la multinacional con sede en Luxemburgo ha ratificado una vez más su apuesta por los emplazamientos costeros, buscando sobre todo un ahorro de costes por el mejor acceso a las materias primas y a la salida de los productos acabados. Fruto de ese diseño hay que resaltar la decisión de cerrar los dos hornos que la compañía tenía en el emplazamiento continental de Lieja -uno de ellos ya está fuera de servicio- y los dos de Florange, en la Lorena francesa.

Los técnicos habían previsto en un principio una remodelación que debía comenzar en el mes de junio. De momento, en vista de que su rendimiento es más que aceptable en este momento, la obra se ha retrasado al mes de noviembre, con una inversión de 17 millones de euros, lo que permitirá prolongar su actividad hasta 2010. Será al año siguiente, 2011, cuando Arcelor afronte el macroproyecto de ampliación, en lo que constituirá la gran apuesta de la multinacional para asegurar su futuro en Asturias.



Vocento