La tasa de paro en España volvió a superar el 9% en el primer trimestre de 2006, al contabilizarse 94.500 desempleados más que en el último de 2005, cuando bajó hasta el 8,7%. De ese total, el 73% correspondió a mujeres. Con independencia del género de las personas sin trabajo, el colectivo que más inclinó negativamente la balanza fue el de inmigrantes. El paro entre los españoles subió en 20.900 personas, mientras que entre los extranjeros lo hizo en 73.600, es decir, el 78% de los nuevos desempleados había nacido fuera de España.