A partir de mañana tres millones de refugiados sudaneses recibirán sólo la mitad de una ración alimenticia, según anunció el viernes el programa de alimentación de la ONU, que dice carecer de fondos para continuar su misión. «Esta es la decisión más dura que he tenido que tomar nunca», dijo James Morris, director del programa que alimenta a 90 millones de personas en el mundo. «Es una medida que nunca se debería tener que tomar».
La razón es que los países que hasta ahora contribuían a ese fondo de alimentación padecen de «fatiga de donantes», según Morris, debido a los tres años que dura ya el genocidio de Darfur y la falta de soluciones en el horizonte. La región occidental de Sudán está siendo arrasada por tribus árabes que forman el violento movimeinto de los Janjaweed, armados y financiados por el Gobierno para acabar con las tribus africanas. Desde entonces incendian las aldeas, violan a las mujeres y masacran a hombres y niños.