La mitad de las intervenciones del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento tuvieron lugar en festivo, vísperas o al día siguiente durante 2005. Un año en el que los bomberos intervinieron en 126 fuegos en pisos y locales. Estos son sólo dos de los datos que resumen la actividad del cuerpo y que están recogidos en la memoria del área de Seguridad Ciudadana.
De las 1.267 salidas de emergencia hechas, sólo el 49,6% se produjo en días laborables. En cambio, los festivos sumaron 242 salidas, las vísperas 205 y el día posterior, 192; lo que hacen que sean, aunque por escaso margen, las jornadas que más emergencias registran.
En números globales, los Bomberos prestaron el año pasado un número de servicios muy similar al de los cuatro ejercicios anteriores. Así, el número de salidas en 2005 ascendió a 1.267 y la media de los diez años anteriores se sitúa en 1.384. O lo que es lo mismo, el número de intervenciones está prácticamente estable pese al crecimiento de la ciudad.
También la cifra de incendios permanece sin grandes variaciones. El año pasado se registraron en el municipio 279 fuegos, de los que 226 requirieron el trabajo del personal de emergencias para su extinción. Se trata de datos muy similares a la media de la última década, que alcanza los 307 fuegos. Una cifra que, como en el caso de las intervenciones en general, es sólo ligeramente inferior.
La memoria revela que se produjeron 126 incendios en viviendas y locales y 153 exteriores, principalmente forestales.
Según los datos recogidos por el servicio, su distribución no es regular a lo largo del año, sino que hay dos picos: uno al acabar el invierno y otro en los meses del final del verano. Estos están causados por la mayor incidencia de incendios forestales en los meses de marzo (36), julio (42), agosto (32) y principios del otoño (24 y 25 en setiembre y octubre).
El origen
Más de una tercera parte de los incendios tuvo su origen en edificios residenciales. Esto es, 95 de 279. Las más afectadas por el fuego fueron las viviendas unifamiliares, ya que con 33 siniestros suponen más de la tercera parte. Y ello a pesar de que no suponen el 10% de las existentes en el municipio, fuertemente urbano. En cambio, sólo 61 fuegos afectaron a viviendas en altura y únicamente uno a una oficina.
La distribución de los siniestros en la zona urbana es más regular aunque su incidencia observa una reducción en verano, por vacaciones, y un ligero aumento en invierno por las calefacciones y las chimeneas.
Rescates
La última 's' del SEIS corresponde al salvamento. En 2005, los bomberos realizaron 710 rescates; lo que significa el 56% de las intervenciones, mientras que los incendios sólo son el 22% de personas o bienes. Aunque hay que matizar que bajo el epígrafe faltan las personas rescatadas o evacuadas durante los incendios y que, en muchos casos, el salvamento es la reducción de riesgos: saneamiento de fachadas o retirada de árboles caídos. Por otra parte se hicieron nueve excarcelaciones y una decena de personas fueron evacuadas por enfermedad.