Dos personas fallecieron ayer en un accidente de tráfico ocurrido en la carretera nacional 634, cerca del viaducto de San Timoteo, en el municipio de Valdés. Eran madre e hija. La primera, María Teresa Da Silva, tenía 62 años y residía junto a su marido, que resultó herido, en el barrio gijonés de El Coto, y la segunda, Begoña García, de 33, vivía en Cangas de Onís, localidad en la que trabajaba.
Según las primeras hipótesis que maneja la Guardia Civil de Tráfico, el Renault Megane (O-7553-BS) que conducía el esposo y padre de las fallecidas, Gustavo García, invadió el carril contrario. Al parecer, perdió el control del turismo por causas que aún se investigan. A la espera de un informe más pormenorizado, la Guardia Civil de Tráfico barajaba ayer la somnolencia o una posible distracción del conductor como posible causa del siniestro.
El accidente se produjo sobre las siete de la tarde. El turismo en el que viajaban las fallecidas colisionó levemente contra una furgoneta e instantes después chocó brutalmente contra un BMW, con matrícula O-9075-PZ, que viajaba hacia Vegadeo. Tras el impacto, el Renault Megane salió despedido por los aires y fue a empotrarse contra el talud más cercano a la carretera nacional 634, en el punto kilométrico 156,400.
Del alcance del impacto daban fe las señales que los agentes de la Guardia Civil recogían ayer 'in situ' a última hora de la tarde. Parte de las pertenencias de las dos mujeres fallecidas e incluso algunos restos del coche se hallaron en el talud cercano a la carretera, a unos siete u ocho metros de altura. De hecho, el turismo, antes de empotrarse, dio varias vueltas en el aire, según explicó un testigo presencial. Pese a la aparatosidad del accidente, no se produjeron alteraciones notorias en el tráfico. Ello fue debido a que los dos coches siniestrados quedaron en el arcén y la cuneta de uno de los carriles de la carretera nacional. El otro sentido no se vio afectado.
Las otras tres personas implicadas en el siniestro, el conductor Gustavo García, y la pareja que viajaba en el BMW, permanecían a última hora de ayer en observación en el Hospital Comarcal de Jarrio, en el municipio de Navia. Una ambulancia se encargó minutos después de que se produjera la colisión de trasladar a los heridos que, según indicaron ayer fuentes médicas, no presentaban complicaciones graves, al menos a primera vista. Permanecían en observación y con pronóstico reservado. Los facultativos controlaban la evolución de las lesiones causadas por los golpes sufridos a consecuencia del fuerte impacto.
De un cabo de año
Las dos fallecidas tenían familia en Santa Eulalia de Oscos. Ayer, precisamente, se habían desplazado a este municipio del Occidente de Asturias para acudir a una misa de cabo de año que se oficiaba por el cuñado de Teresa Da Silva.
La mujer y su marido eran muy conocidos en el barrio gijonés de El Coto, donde residían desde hacía años a pesar de tener raíces en el ala occidental de Asturias. Su hija, que también falleció a consecuencia del impacto, trabajaba en una sucursal bancaria en Cangas del Onís. Antes, había estado destinada en Zaragoza, pero en la actualidad tenía su vida asentada en esta villa. Estaba soltera y era la única hija del matrimonio.