El puente de mayo le ha pasado factura a algunos conductores. La Policía Local registró 31 casos positivos de alcoholemia desde el viernes por la noche hasta la mañana de ayer domingo. Dieciocho de ellos dieron lugar a sanciones administrativas, pero los trece restantes fueron más graves. Las personas sometidas a las pruebas superaban los 0,75 gramos de alcohol en sangre, por lo que fueron conducidas a la Jefatura y remitidos sus informes al juzgado de guardia.
Estas intervenciones son el resultado del control de vehículos en varios puntos fijos de la ciudad, sobre todo en la zona centro, y de la vigilancia de las dotaciones policiales que se encargan de la seguridad circulatoria durante el fin de semana. Algunos de los conductores detenidos fueron sorprendidos por estas patrullas cometiendo algún tipo de irregularidad al volante, lo que evidenciaba que el alcohol que habían ingerido afectaba gravemente al manejo del coche.
Los controles comenzaron la noche del viernes. Entonces ya hubo cuatro detenidos con niveles superiores a los 0,75 gramos de alcohol en sangre. Además, una quinta persona fue sancionada administrativamente por superar el límite legal de 0,25 gramos de alcohol. El sábado por la mañana otras dos personas fueron arrestadas por conducción irregular motivada por su embriaguez y otras seis multadas por rebasar ligeramente la tasa establecida. Ese mismo día por la noche se contabilizaron otras tres detenciones y se interpusieron dos sanciones administrativas más. Ayer por la mañana, se sumaron otras nueve multas y cuatro detenidos.
Cámaras de seguridad
Durante el fin de semana apenas se registraron accidentes de tráfico en la ciudad, al descender la intensidad circulatoria con motivo del puente del primero de mayo. Sí hubo choques de carácter leve. El siniestro más aparatoso tuvo lugar ayer por la mañana, poco antes de las diez, en el Naútico.
Según informó el Área de Seguridad Ciudadana, un Opel Astra, con matrícula M-3549-MB, que circulaba en dirección a Cimadevilla, se llevó por delante una farola y una papelera tras una violenta colisión. En el turismo viajaban tres personas. Ninguna resultó herida ni tampoco se vieron implicados en el choque más vehículos.
Dos de los ocupantes emprendieron la huida tras el accidente, entre ellas el conductor. La grabación de las cámaras de seguridad de la zona muestra que el coche circulaba a gran velocidad y que el siniestro pudo deberse a que el conductor hizo un 'trompo', es decir, detuvo el coche con el freno de mano, lo que hizo que perdiera el control. La Policía Local trata de averiguar ahora quiénes son las dos personas que huyeron. La identificación del conductor podría llegar en las próximas horas toda vez que el incidente ha quedado grabado en las cámaras de seguridad.