La sétima edición del Encuentro Gastronómico de Avilés y Comarca sirvió ayer para homenajear la trayectoria de la cafetería y restaurante Casa Germán en el setenta aniversario de su fundación.
«Si de algo podemos presumir en Casa Germán es que, más que clientes, tenemos amigos», explicó a este periódico Germán Blanco Rubio, actual responsable del establecimiento y nieto de su fundador. Germán Blanco resaltó la preocupación de su abuelo por contribuir al enriquecimiento social del Avilés de la época, más allá de la dimensión hostelera del negocio.
En parecidos términos se refirió a Casa Germán el periodista avilesino Toni Fidalgo, que glosó la historia del restaurante. Para ello, se remontó a su infancia, «a últimos de los cincuenta y primeros sesenta, cuando acudía al kiosco del parque donde oficiaba Don Vicente a escuchar a la Banda de Música y luego acudíamos al Germán. Allí, los mayores tomaban vermut, y los pequeños tomábamos gaseosa», recordó. Fidalgo destacó la importancia de Casa Germán como «centro neurálgico» donde tomar el pulso a la villa, «sede de foros culturales, deportivos o taurinos», apuntó. El periodista destacó su relación con el establecimiento a lo largo de toda su vida, «incluso durante mi 'exilio' madrileño», y recordó divertido la forma en la que Germán recita en la actualidad los platos del día.
Tras su intervención se hizo entrega a Germán Blanco Rubio de una tarta elaborada por el prestigioso pastelero avilesino Miguel Sierra en homenaje al restaurante, un sabroso reconocimiento que los participantes en el encuentro pudieron degustar.