El jefe de la Policía Científica de Oviedo, Isaac Carrera, explicó ayer a los universitarios de Biológicas la labor que realiza diariamente su brigada para identificar a los delincuentes que actúan en la capital.
En el marco del seminario 'Aplicaciones prácticas de la Antropología física', Carrera afirmó que el trabajo de la Científica se sustenta sobre dos axiomas: «No existen dos personas iguales» y «todo contacto produce su huella».Sobre el primero, los agentes desarrollan el trabajo de identificación y sobre el segundo, el de criminalística.
Gracias a la dactiloscopia, «la identificación personal dejó de ser un problema de difícil solución», ya que «resuelve la identificación de cualquier sujeto vivo o la de un cadaver siempre que previamente dispongamos de su reseña dactilar». Carrera añadió que a la hora de investigar un delito, la Científica realiza «inspecciones oculares» del lugar de los hechos, donde «hallamos vestigios e indicios» que, posteriormente, se analizan en los laboratorios.