Una caída accidental puso fin hace seis años a una vida intensa y postró en una silla de ruedas a un hombre de 53 años que desde hace dos meses pedía a gritos a través de internet una 'mano amiga' para ayudarle a «morir dignamente». La Policía cree que el pentapléjico logró su objetivo después de que una de las cuatro mujeres que le cuidaban durante las 24 horas del día le encontrara ayer por la mañana muerto en su silla y con el tubo de la respiración asistida que le unía a la vida desenganchado de su traquea.