Un sentimiento mezcla de impotencia, rabia y profundo dolor se apoderó del velatorio de la Funeraria Jesús Miranda de Ribadesella, donde se congregaron familiares, amigos y compañeros de trabajo de Rubén López Cueto, el guarda de Medio Ambiente fallecido anteayer al sufrir un accidente con su vehículo en la sierra del Cuera. Tras una compleja búsqueda que se prolongó durante la tarde y parte de la noche del miércoles, los equipos de rescate localizaron el cuerpo sin vida del guarda, de 44 años y natural de Arriondas, en las proximidades de la pista de La Austeriza, en Ruenes (Peñamellera Alta), hacia las once y media de la noche del miércoles.