Zaplana, que acudió a la inauguración de la sede del PP en Sotrondio, señaló que "no habrá venido a Asturias ningún dirigente nacional del partido que no respalde a Ovidio Sánchez", quien, afirmó, "lo está haciendo extraordinariamente bien y tiene todo el respaldo de la dirección nacional".
Considera que "a estas alturas, esto no genera la más mínima duda", aunque también reconoció que "otra cosa son los calendarios que tiene el partidos", que se despejarán el 28 de mayo "como fecha tope para elegir a los candidatos".
Zaplana, que aseguró que el PP "va a ganar las elecciones en Asturias", indicó, respecto a la posibilidad de que Francisco Alvarez-Cascos vuelva a la primera línea política, que "sería un lujo para Asturias", y resaltó que "sigue siendo un activo importantísimo" no sólo para el Principado sino para España.
El portavoz parlamentario Popular estuvo acompañado esta mañana de numerosas personalidades políticas, entre las que se encontraban el presidente regional del PP, Ovidio Sánchez, su homólogo en San Martín del Rey Aurelio, Joaquín Fernández, o la diputada nacional Alicia Castro.
Zaplana destacó también que "Asturias pierde con los socialistas" y que ésta es una de las comunidades autónomas "más abandonadas" por el PSOE, haciendo especial hincapié en la negociación de los fondos europeos y al considerar que el compromiso del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de aportar 500 millones de euros en fondos adicionales es "buena muestra del fracaso" cuando Asturias ha perdido más de 1.500 millones.
Según el dirigente del PP, será, sin embargo, imposible que Zapatero cumpla sus promesas, ya que el presidente del Gobierno "promete lo mismo allá donde va".
Zaplana dibujó un crudo panorama para Asturias bajo el mandato socialista, y aseguró que los habitantes de esta región perderán con la financiación autonómica que se está negociando en el marcco de la reforma de los estatutos de autonomía.
"Asturias está a la cabeza del paro, siendo una de las pocas comunidades autónomas que superan el 10 por ciento del nivel de desempleados", subrayó.
Reformas estatutarias
El portavoz parlamentario del PP también se refirió al proceso de reformas estatutarias al indicar que en el caso catalán se ha abierto el proceso para negociar según las respectivas rentas autonómicas, algo, añadió, "que perjudica a Asturias, que es la segunda región que menos crece en la media estatal".
Destacó que en España se está modificando la Constitución "sin ser valientes" y "por la puerta de atrás", sin solucionar los grandes problemas de funcionamiento que tiene el país y atribuyendo a algunas comunidades autónomas competencias "sólo propias del Estado".
En cuanto a la reforma del Estatuto de Autonomía asturiano, Zaplana no quiso entrar en detalles, pero aseguró que apoyará "lo que se decida por parte de la dirección regional del partido", que ya ha anunciado que considera que no es momento para abrir el proceso.
El portavoz parlamentario popular también habló en Sotrondio de la lucha contra la violencia y recordó que Zapatero tiene el aval del PP para "contrastar que ETA quiere abandonar el terrorismo", pero pidió que el PSOE "no trate de confundir con rumores sobre intenciones o voluntades" y que respete las condiciones de no hacer concesiones políticas.
Apostó, en este sentido, porque el estado de derecho "continúe funcionando, acometiendo las detenciones que sean necesarias y teniendo siempre presentes a las víctimas del terrorismo".
La situación en Bolivia
En cuanto a la política exterior del PSOE, aseguró que con el anuncio de la nacionalización de los hidrocarburos por parte del Gobierno de Bolivia "se están viendo los resultados" de este trabajo.
Lamentó que el PSOE haya apoyado públicamente al presidente boliviano, Evo Morales, y dijo que éste "se lo ha pagado con la ocupación militar" de las explotaciones petrolíferas.
Por último, Eduardo Zaplana se refirió a la reforma laboral e indicó que, en primer término, trata de frenar "la debacle de la política laboral, inexistente del PSOE". Según Zaplana, "esto huele más a necesidades y a presión, que a política laboral seria".