Sariego se pronunció en estos términos al ser interpelado hoy en el pleno de la Junta General del Principado por el diputado popular Diego Comins, que pidió su dimisión y la retirada de la campaña "Zona Clave" que, mediante la distribución de folletos y el testado de pastillas, pretende reducir los daños por drogas entre personas que no quieren abandonar su consumo.
Esta campaña, financiada por la Consejería de Salud, la desarrolla la organización "Bienestar y Desarrollo" desde hace cuatro años en Oviedo, Gijón y Avilés al igual que en otras comunidades autónomas y en casi un centenar de ciudades españolas.
"El consejero ha cometido una gravísima irresponsabilidad por financiar un folleto del que desconocía su contenido, al no retirar ese programa, no dar la cara, mentir a la opinión pública sobre su reparto a menores de edad y haber puesto en peligro la vida de jóvenes asturianos", afirmó Comins a la hora de justificar la petición de dimisión de Sariego.
El parlamentario popular, que acusó a la administración asturiana de fomentar la distribución de folletos "con información falsa" sobre drogas, advirtió de que la misma Fiscalía Antidroga de Asturias ha puesto en cuestión su contenido al considerar que no aconseja sobre la abstinencia o los riesgos que el consumo puede tener para la salud.
En su opinión, se incluyen contenidos informativos "parciales y sesgados que pueden inducir al consumo" y como ejemplo señaló que en ellos se dice que fumar porros no lleva necesariamente a consumir otras drogas.
Sariego, por su parte, afirmó que la resolución de la Fiscalía Antidroga "hace un reconocimiento explícito de los programas de reducción de daños" y subrayó que "no hay ninguna evidencia científica" de que este tipo de programas promuevan el uso de drogas o puedan ser utilizados por los traficantes en su propio beneficio.
El titular de Salud incidió en que los folletos "están hechos para repartirse de forma muy restrictiva y para individuos que lo solicitan, después de haber mantenido al menos durante cinco minutos una conversación con los mediadores" y no para su reparto a toda la sociedad "con carácter general o indiscriminado".
Reconoció que hay "inseguridad jurídica" a la hora de desarrollar estos programas y que por eso, antes de su puesta en marcha, se requiere la colaboración de las autoridades locales y de la administración de Justicia.
Explicó que el plan se centra en determinadas zonas de ocio y que, al igual que los destinatarios, es desempeñado por jóvenes, de cuya presencia es informada la Policía Local, "pero nadie puede afirmar que la Consejería de Salud les enseña a drogarse".
Análisis en Oviedo
Sariego señaló también que Oviedo, con un Ayuntamiento en manos del PP, ha sido la ciudad en la que más análisis de pastillas se han llevado a cabo en Asturias desde el año 2002.
Desde las filas de IU, Diana Camafeita aseguró que la petición de dimisión del Consejero "no es oportuna ni justa", a la vez que pidió al diputado popular un "ejercicio responsable de sus funciones" y que no haga de "altavoz pernicioso" de este programa de reducción de riesgos que, en su opinión, está siendo instrumentalizado.
El diputado socialista Faustino Álvarez también acusó a Diego Comins de mantener una "actitud partidista" a la vez que le advirtió de que, si pide la dimisión del consejero, debería hacer lo mismo con los concejales del PP en el Ayuntamiento de Oviedo, o con su alcalde, Gabino de Lorenzo.