Bill y Melinda Gates son la pareja más rica del planeta, pero también las dos personas que más dinero propio destinan a investigación de enfermedades y educación en el mundo. En los últimos años han invertido más de 10.000 millones de dólares en obras de caridad y proyectos no lucrativos. Por eso son los nuevos premios Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional, un título que se les concede con la pretensión de poner altavoces sobre su labor ejemplar y la intención de «llamar a la conciencia de cuantos tienen responsabilidad y medios para contribuir a paliar las desigualdades y carencias de tantos millones de personas». Con estas palabras lo expresaba ayer al mediodía, en el tradicional y solemne acto del salón Covadonga, en el Reconquista, el ex presidente del Gobierno español, Leopoldo Calvo Sotelo, al dar a conocer el fallo del jurado que presidía.