El probable amarre de la flota cerquera a partir de la próxima semana no vincula a la Administración a la hora de aplicar un paro biológico remunerado.
En todo caso, la escasez de capturas sí propició en 2005 una compensación económica a los pescadores, tanto a los armadores como a los tripulantes de los barcos. La financiación de paros biológico es una medida prevista en el IFOP, pero dedicar dinero a tal fin impide primar otros objetivos más rentables que sufragar la inactividad.
Todo hace pensar, sin embargo, que las administraciones contaban ya con la posibilidad de que la campaña de bocarte resultase tan decepcionante como los pescadores dicen.
La situación del caladero, como es natural, tiene fiel reflejo en las pescaderías. El bocarte, normalmente traído desde el Mediterráneo y el Golfo de Cádiz como alternativa al cantábrico, ha subido significativamente de precio durante el último año y los ejemplares de mediano tamaño llegan al consumidor a un precio que ronda los 10 euros por kilo.
En todo caso, la escasa oferta en las lonjas se aprecia también en los comercios y el bocarte se ha convertido en una especie poco habitual en los mercados.