El queso de Cabrales ya se sirve en crema. El Consejo Regulador del Queso de Cabrales -a través de la Fundación para su Promoción y Difusión- trabaja en estos momentos en la producción de crema elaborada a partir de este producto de gran prestigio internacional.
La crema, según explican los técnicos del Consejo Regulador, tratará de desprestigiar al «ingente número de sucedáneos que malutilizan el nombre de Cabrales para destacar en el mercado» y, de forma paralela, servirá para dar salida a las piezas de queso que, «aunque están en buen estado y cumplen todos los requisitos de calidad exigidos por la Denominación de Origen, no tienen el color o la textura deseados».
«En el mercado se venden cremas que dicen ser de Cabrales pero que, ni se fabrican en este concejo, ni nadie puede asegurar que se hagan con este queso», denunció el presidente del Consejo Regulador, José Bada. «Además, aunque estuvieran elaboradas a partir de este queso, sólo podrían utilizar la palabra 'Cabrales' en la leyenda de los ingredientes», matizó Isabel Marcos, técnico del Consejo Regulador.
La Fundación para la Promoción y Difusión de este queso está realizando las primeras pruebas para la elaboración de la crema, pero que este producto salga definitivamente al mercado dependerá finalmente de la actitud que tomen los elaboradores. Serán ellos los que tendrán que transformar en crema parte de su producción y probar suerte con este nuevo artículo, que se distribuirá en tarros de cristal.
La fundación pone a disposición de los cuarenta elaboradores de queso de Cabrales la maquinaria -heredada de una antigua asociación ya desaparecida- con la que se podrá elaborar la crema. Este mismo procedimiento utiliza el Consejo Regulador para poner a la venta el queso en porciones de cuña debidamente envasadas y etiquetadas con el sello de calidad. Los elaboradores son conscientes de que el consumidor final prefiere adquirir porciones de pequeño tamaño.