«Por mi larga vida política y sindical, dicen de mí que soy un dinosaurio; algunos lo utilizan de forma ofensiva, pero a mí no me molesta en absoluto: estoy orgulloso de ser un dinosaurio». El presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, comenzó así su intervención tras recibir ayer la Insignia de Oro de los X Premios Primero de Mayo de UGT de Asturias. Además de sus 26 años llevando las riendas del Gobierno andaluz, Chaves fue miembro de la comisión ejecutiva confederal del sindicato de orientación socialista desde 1976 hasta 1986 -año en que dimitió al ser nombrado ministro de Trabajo y Seguridad Social con el Ejecutivo de Felipe González-.
La entrega de los galardones, a la que acudieron cientos de invitados, se convirtió en un emotivo cruce de elogios por parte del presidente andaluz hacia la organización sindical «porque la UGT de Asturias es mucha UGT» y del secretario general de la central, Justo Rodríguez Braga, que definió a Chaves como «un político con mayúsculas».
«Nunca un premio me hizo sentir tan orgulloso y la poderosa razón es que me lo concede UGT, que representa por su historia el combate en las minas, la lucha en la siderurgia y en los astilleros», dijo Chaves. Además, recordó con nostalgia que su primer contacto con el sindicalismo obrero fue de la mano de UGT de Asturias y citó, entre otros, a «Pepe Mata y Emilio Barbón».
Sus inquietudes sociales comenzaron cuando Chaves estudiaba Derecho en la Universidad de Sevilla, época en la que conoció a destacados militantes antifranquistas andaluces, como Felipe González. La lucha sindical guió, en todo momento, su carrera en el PSOE. «El sindicalismo de UGT es la mejor escuela para aprender a hacer política», resaltó. Además de Chaves, fueron premiados con la Insignia de Plata Alfredo Fernández González, por su militancia y dedicación; Jesús Payares, por el trabajo de la sección sindical de Bomberos de Asturias, y Norma Menéndez, por la labor sindical de base.
Clandestinidad
Rodríguez Braga destacó de Alfredo Fernández su «arduo trabajo en la clandestinidad que refleja el sufrimiento de miles de exiliados asturianos». De Norma Menéndez, dijo que «ha sabido compaginar su vida familiar y laboral con una dedicación plena al sindicato», y a Jesús Payares le agradeció «su contribución a la vertebración del sector de Bomberos».
Fieles a la cita acudieron, entre otros, el secretario estatal de UGT, Cándido Méndez; el responsable de la MCA-UGT y consejero de Arcelor, Manuel Fernández 'Lito' y su homólogo en Asturias, Eduardo Donaire. Por parte del Ejecutivo del Principado asistieron el presidente Vicente Álvarez Areces; el delegado del Gobierno, Antonio Trevín; los consejeros Jaime Rabanal, José Luis Riopedre, Graciano Torre, Rafael Sariego, Ana Rosa Migoya y María José Ramos. También estuvo presente la presidenta de la Junta General del Principado, María Jesús Álvarez; la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, y el de Avilés, Santiago Rodríguez.
Álvarez Areces calificó a Chaves como «una referencia para el socialismo democrático» y destacó que fue el primer gobernante en poner en marcha la jornada laboral de 35 horas en la Administración Pública, así como su defensa «de la cohesión social y territorial del Estado de Bienestar y de la mirada hacia Europa como espacio natural de nuestras políticas».