La principal demanda de los constructores y promotores gijoneses ya tiene respuesta por parte de la Administración local, y es negativa. Asprocon reclamó anteayer a los gobiernos local y regional tener prioridad en la adjudicación de las grandes obras, como el plan de vías, y eso no será posible. El concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Gijón, Jesús Morales, lo dejó ayer bien claro: «Evidentemente, adjudicar una obra de esa forma, teniendo en cuenta de dónde son las empresas, sería una ilegalidad».
Esta no es la primera ocasión en la que los empresarios locales lanzan esta demanda. De hecho, Morales no duda en afirmar que «llevo 19 años escuchando lo mismo, desde que soy concejal». Y la respuesta siempre es la misma, a pesar de que los constructores reiteran una y otra vez, como lo han hecho ahora también, que en otras comunidades no ocurre lo mismo. Dicen que en otros lugares sí se da prioridad a las empresas locales. Así lo expresó el presidente de Asprocon, Manuel Pastor, tras la asamblea anual de la entidad: «Hay que mirar hacia otras comunidades, en las que se autoprotegen». Morales también tiene eso muy claro: «No sé si en otras comunidades hacen trampas, pero si alguien tiene constancia de que eso está sucediendo, de que se están incumpliendo las normas, deberían ir a los tribunales. A mi no me pueden pedir que haga trampas».
Manuel Pastor realizó esa petición ante la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso, la viceconsejera de Medio Ambiente, Belén Fernández, y el propio Morales. El portavoz de los constructores y promotores locales pidió personalmente el apoyo de Felgueroso para que las empresas de Gijón consigan hacerse con el desarrollo del plan de vías, por ejemplo, y expresó su «exigencia» de estar presentes en la urbanización del plan especial de Roces. También el presidente de la Federación Asturiana de Empresarios (Fade), Severino García Vigón, pidió «sensibilidad a las administraciones».
Pero esa sensibilidad no llegará, porque las propias administraciones consideran que no tienen fórmulas para ello. Una de las alternativas que los empresarios daban era priorizar las adjudicaciones por concurso, en lugar de por subasta. Pero Morales deja claro que ninguna de las dos opciones deja lugar a dudas. En las subastas está claro, porque la empresa que gana es la que presente la oferta económica más baja. Y en los concursos, donde no sólo se tiene en cuenta el presupuesto, «todas las sentencias del mundo dicen que hay que tener en cuenta datos objetivos, que no se pueden falsear. Se escoge la mejor oferta para las arcas públicas, sin mirar siquiera el nombre de la empresa».
Unión de empresas
Hay, además, una segunda cuestión que aumentaría las posibilidades de las empresas locales, pero depende únicamente de éstas, y no de las administraciones. El propio Manuel Pastor animó a todos los constructores, en la asamblea, a unirse para poder acceder a las grandes obras. Sólo así lograrían presentar alternativas a las grandes compañías. «Tenemos el potencial suficiente para hacerlo, pero es necesario agruparse para acceder a las actuaciones importantes», les dijo. Jesús Morales está de acuerdo con ese «problema de tamaño: A veces, en los concursos, las empresas locales tienen dificultades para competir. Deberían ser conscientes de que es un serio problema». El concejal lamenta que los mensajes de unión se queden normalmente en eso, en mensajes, y no lleguen a hacerse realidad.
Parece evidente, por lo tanto, que en esta demanda de los constructores no habrá acuerdo. Pero no fue la única. Los miembros de Asprocon también solicitaron que se agilice la revisión del catálogo de inmuebles y el plan de Roces, así como el desarrollo «sin problemas» de la Zona de Actividades Logísticas e Industriales. La alcaldesa aseguró que tomaba nota.