El presidente de la Corporación de Prácticos del Puerto de Gijón, Marcelino Fernández, se mostró muy satisfecho con la incorporación de dos nuevos profesionales, José Carlos Braña, en agosto de 2004 y ahora Javier Sagarribay, porque eso permitirá racionalizar el trabajo y los periodos de descanso.
Con seis miembros, los prácticos tuvieron que asumir excesivos periodos de guardia para compatibilizar el servicio de 24 horas al día, los 365 días del año, con las vacaciones y los descansos necesarios.
Respecto al futuro del practicaje, que no hace mucho atravesó momentos conflictivos por aires de liberalización, Marcelino Fernández indicó que, a su juicio, es necesario que los prácticos dispongan de independencia para poder garantizar la seguridad. Si se autorizara que las terminales o empresas consignatarias tuvieran sus propios prácticos, los intereses económicos podrían prevalecer a la hora de acometer o aplazar una maniobra por circunstancias meteorológicas peligrosas.
Fernández no considera su profesión amenazada porque, dijo, muchos armadores han asegurado ya que apuestan por el servicio de practicaje para garantizar la seguridad de sus buques.