Dicen que donde hay patrón no manda marinero. En el caso del futuro de la iglesia de los Santos Apóstoles, su párroco, Santiago Velasco, asumió ayer la postura del arzobispo de mantener el templo en el mismo lugar donde está. La obra del Palacio de Congresos en la parcela contigua despertó los rumores -y hasta los proyectos, de demoliciones, soterramientos y traslados-, última posibilidad barajada. Todo ha quedado en agua de borrajas y la iglesia no se moverá de allí, aunque sí se harán los arreglos que acuerden en un convenio la constructora del palacio, Jovellanos XXI, y la Iglesia.
«No tengo nada que añadir, está dicho todo. La gente acepta y ya está», manifestó el párroco. Prefiere ser «prudente» de momento y, aunque evidentemente las conoce, no desgranar las necesidades del edificio religioso hasta que la lista definitiva y los arreglos correspondientes que se vayan a acometer estén cerrados. «En eso estamos ahora, en su valoración. Además, una cosa es lo que se propone y otra lo que se acepta», añadió. Habrá que esperar, por tanto, aunque él calcula que empresa e Iglesia tendrán el acuerdo a lo largo de este mes. «Parece que a ellos -por la empresa- les urge saberlo. Pero las cosas necesitan un poco de tiempo, hay que valorar, hay que ver .», concluyó.