La negativa del Gobierno regional a reconocer a Opastur como organización de productores de pesca mientras sus estatutos discriminen a la mayoría de los puertos asturianos ha provocado un intenso debate. Dimas García lo tiene claro.
-El sector pesquero asturiano vive un enfrentamiento sin precedentes o, al menos, ahora es explícito, con la Administración regional ¿Qué opina al respecto 'el 30%'?
-Eso del 30% hay que matizarlo mucho. Yo no creo que la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores represente sólo al 30%. El puerto de Avilés es el que tiene mayor actividad pesquera de Asturias y cuenta con la flota de mayor porte. Negarlo sería tan pueril como absurdo, pero Cudillero, que está en la Federación, es el puerto con mayor número de barcos censados. Avilés, según el último censo del que dispongo, que fue publicado por EL COMERCIO, tiene 55 barcos de un total de 443 en toda Asturias y cuenta con 515 pescadores enrolados, de un total de 1.651, es decir, aproximadamente la tercera parte. El 70% se refiere exclusivamente a la pesca subastada en las rulas asturianas, de la que sólo el 40% corresponde a capturas de la flota de Avilés.
-¿Qué porcentaje de representatividad reivindica la Federación?
-Es que no se trata de eso. No quiero entrar en guerras de cifras que no benefician a nadie y que sólo servirían para poner de manifiesto que cada cual utiliza las estadísticas a su conveniencia. Lo único que digo es que el 70% del puerto avilesino se refiere sólo a ventas. Hay mayoristas que venden más y me parecería absurdo que se arrogasen por ello la representatividad del sector pesquero asturiano ante la Administración.
-¿Qué patrón de representatividad defiende usted?
-Yo estoy convencido de que debemos ir unidos si queremos avanzar. Pero si hay división no es por deseo de la Federación. Cuando las cofradías de Avilés y Lastres estaban integradas, planteamos conjuntamente unas propuestas para la recuperación de la merluza, por ejemplo, que congeniaban los intereses del arrastre con la bajura. Todos hicimos un esfuerzo. El problema es que hay quienes sólo piensan en sí mismos y, más que defender los intereses generales, dedican toda su atención a lograr pretendidas hegemonías. Para ello, no dudan en enfrentarse a los propios compañeros, a la Administración y a cualquiera que no acate con servilismo su sacrosanta voluntad.
-¿Es cada día mayor la división?
-Insisto en que la escisión no fue propiciada por la Federación, pero la negativa de Avilés a pagar los retornos, por ejemplo, no pudo ser bien aceptada. Están echándonos a la ruina. Las cofradías no pueden vivir sin la financiación que proporcionan las comisiones por ventas y la negativa de Avilés a aplicar esos porcentajes es un gesto de hostilidad difícilmente perdonable.
-¿Son las organizaciones de productores la panacea para la pesca?
-Yo no lo creo, pero voy a proporcionar un dato al respecto. Poco después de ser elegido presidente de la Federación, se planteó la posibilidad de reactivar la Organización de Productores de Pesca de Asturias (OPP 12). El secretario de Bustio se enteró del funcionamiento en una región similar, como Cantabria, e informó en una reunión de la Federación. La Dirección General de Pesca había manifestado su disposición a financiar parte de los atrasos de la OPP 12, si decidíamos reactivarla. De aquella seguía la cofradía de Avilés en la Federación.
-¿Qué ocurrió?
-Pues que fueron pocas las cofradías que mostraron interés. Según se refleja en el acta de dicha reunión, el patrón mayor de Tapia dijo que no formaría parte de una nueva OPP y los de Puerto de Vega, Luanco, Candás y Llanes señalaron que tendrían que consultar con sus respectivos cabildos antes de tomar una decisión. Lo más curioso es que, según consta en el mismo acta, el patrón mayor de Avilés y hoy presidente de Opastur, Gregorio López, dijo que daría todas las facilidades para la disolución de la OPP y que no tenía ningún interés en una reedición de la misma a la vista del resultado.
-¿Cuándo fue eso?
-En julio de 2004. Año y medio después, en una convocatoria del FROM, acudieron a Madrid la secretaria de la Cofradía de Avilés, en representación de Opastur, y el secretario de la cofradía de Lastres, en representación de la OPP 12. Hay una incoherencia evidente. Las cosas no pueden cambiar tanto en menos de dos años y, tras despreciar el resurgir de la organización de productores, ahora se quiere hacer creer que Opastur es el ser o no ser de la pesca en Asturias.
-¿Por qué perdió actividad la OPP 12?
-Por falta de financiación. La Cofradía de Pescadores de Avilés dejó de pagar las cuotas de sus armadores, entre los que se encontraba el presidente de Opastur, Gregorio López, y se produjo una descapitalización, con el consiguiente endeudamiento. Hubo que reclamar judicialmente el pago de las cuotas y, por sentencia judicial, la Cofradía de Pescadores de Avilés tuvo que pagar 2.800.000 pesetas, en 1988, y 3.200.000 pesetas, en 1989. Ahora son los promotores de Opastur, aunque en julio de 2004 renegasen de las organizaciones de productores.
-¿Cree que existe interés del Principado en potenciar la rula de Gijón, como sospechan algunos paladines de Opastur?
-No. Y no veo indicios al respecto. Antes bien, el Principado dedicó a la nueva rula de Avilés gran parte de sus presupuestos para la pesca de los últimos años, mientras que Gijón tuvo una asignación normal. En ese sentido, debo destacar que el Principado admitió por primera vez, con Alberto Vizcaíno, la presencia de un representante de los pescadores en las reuniones para distribuir los presupuestos y subvenciones. Puedo garantizar que Gijón no contó en ningún momento con trato de favor.