Francisco López ratificó ante la jueza de instrucción número 1 de Pola de Lena la declaración que prestó ante la Guardia Civil, en la que aseguró que el vuelco del autocar se debió a que se le fue y no a una distracción.
Al respecto, insistió a su salida del Juzgado que el vehículo se le fue de atrás.
Comentó que "dentro de la tragedia pudo ser mucho peor si el accidente llega a ser unos metros más adelante" del punto de la carretera nacional A-66 donde ocurrió, ya que en esa zona se encuentra un río.
Añadió que cuando se encontraba en el hospital no le dejaban ver la televisión para que no viera imágenes del accidente y que ahora al menos se consuela al ver que van siendo dados de alta los heridos.
Recordó que tiene treinta años de experiencia como conductor de autobús, de los cuales ocho ha trabajado con los integrantes del grupo de scouts que se dirigía a Gijón cuando ocurrió el accidente, que además provocó treinta heridos.
Aseguró que no tiene pensado volver a conducir un autobús después lo ocurrido.
Francisco López llegó al Juzgado a las diez menos diez de la mañana y tras prestar declaración durante cerca de media hora acompañado por su abogado salió de la Sala, aunque permaneció en las dependencias judiciales hasta las doce menos cuarto, cuando abandonó el inmueble después de que una testigo prestara declaración.