Quico está tranquilo, aunque tiene una sensación extraña. Acude al entrenamiento, pero se queda en una banda. Ya no es entrenador del Real Avilés Industrial. Su desobediencia -consciente- le ha costado el puesto. Es el punto y seguido a dieciséis años de banquillos, precisamente en el club en el que comenzó a dar sus primeras patadas al balón. Francisco Álvarez 'Quico' se formó en el Ensidesa y lució el brazalete de capitán del Avilés Industrial. Luego ocupó un puesto al lado de Vicente González Villamil en el mismo equipo y comenzó su peregrinación hasta regresar al Avilés. El domingo, en el banquillo de otro industrial, en este caso el Gijón, cerró cinco meses y 18 días de entrenador de 'su' equipo.