Son los primeros en llegar. Viajan en cajas de cartón y se apilan en rincones estratégicos, esperando a que quienes les han dado vida bajo las tapas hagan los últimos kilómetros de América al Salón. Una vez juntos, los autores y sus libros, que encierran intrigas palaciegas y callejeras, amores apasionados, presentes imaginados y pasados revisitados, versos y tangos, condensarán en Asturias el mayor retrato colectivo de la actual literatura escrita en castellano. La aventura, novena ya del Salón del Libro Iberoamericano, comienza mañana con un invitado de excepción, el humor, pero ayer, a primera hora, ya ofrecía, en el Centro de Cultura Antiguo Instituto (CCAI), de Gijón, los primeros sonidos del futuro escenario. Maderas de varios colores, sometidas a tacos, tornillos y martillos, para ser escaparates y respaldo de las historias que poblarán las horas de los seis días posteriores, empezaban a dar forma a la cita que aguarda con todas las letras.
Se montarán en total, 32 pequeñas librerías que quedarán surtidas con los cientos de títulos de las 153 editoriales invitadas a la inminente edición. La novela será la protagonista por excelencia en las baldas, como el encuentro entre realidad y humor, lo será en los debates y mesas redondas. Pero el Salón del Libro Iberoamericano viene este año cargado de todo tipo de género.
Habrá ensayos, como 'La conferencia. El plagio sostenible', de Pepe Monteserín, que tiene la peculiaridad de ser ficción, además de pura reflexión literaria, y se presentará entre la larga lista de novedades. Cuentos infantiles ('La mariquita sin camisa', de María Varela); biografías ('Fidel Castro', en la que Ignacio Ramonet, retrata al comandante y a la revolución cubana) o libros de poemas. 'La tierra vertical', de Aurora García Rivas, es uno de los muchos poemarios que se presentarán este año en el Salón, que vuelve a repetir la Gran Noche de la Poesía, con algunas de las plumas más exquisitas de la nómina local.
No faltará la literatura histórica. 'El gabinete de las maravillas', que devuelve al lector al siglo de Oro español, firmada por el experto en novelar pasados nacionales, Alfonso Mateo-Sagasta, es un clarísimo ejemplo. Pero, como es habitual, la pura ficción describe la mayor parte del catálogo de títulos que serán presentados en el CCAI y también en diversas librerías de Gijón.
Susana Fortes, con una novela de recuerdos, amores y secretos, 'El azar de Laura Ulloa', o Elsa Osorio, que mece su 'Cielo de tango', entre Argentina, París y la lucha de clases, son exponentes de este género. Como son 'Las fronteras invisibles', un reencuentro de amistad, que decolora en algo parecido al amor, el escritor Manuel García Rubio, o la divertida comedia literaria, que engarza la realidad editorial con el gran tema del humor que planeará en todo el salón, titulada 'San Isidro fútbol'. Escrita por Pino Cacucci, a partir de una noticia real, ofrece una hilarante historia acaecida en una aldea mexicana, en la que se mezclan el fútbol y la cocaína.
Estos y otros libros aguardan el comienzo del certamen, todavía en sus embalajes. A lo largo del día asumirán sus posiciones para dar contenido, desde mañana hasta el día 15, aparte de las más de 70 actividades programadas con intención de ofrecer las novedades editoriales de este y del otro lado del Atlántico. Pero no sólo será en Gijón. También Castropol, Vegadeo, Pola de Siero, Turón, Pravia y la prisión de Villabona se convertirán en escenarios de este encuentro, definido como profesional por sus creadores, pero con clara intención de acercar al público el universo literario. De todos modos, será el CCAI la sede central. Entre sus paredes se celebrarán las mesas redondas y la Gran Noche de la poesía.
Pero las actividades llegan a muchos más lugares. Todos los barrios de la ciudad quedan implicados en el programa, a través de sus centros escolares. Estos albergarán actos matinales para sus estudiantes. Y para dar forma a todo ese maremagno literario, un lema, 'El humor frente a la realidad social iberoamericana', que tendrá en el creador de Mafalda, Quino, al gran protagonista de la inminente edición, a la que llegará, además, como candidato a los Premios Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.
La imagen, un cartel gobernado por un libro sonriente, la pone el creador asturiano José Ángel Blancón, autor del cartel del Salón.