Ayer comenzó el E3, la feria de videojuegos más importante del mundo. Celebrada en Los Angeles desde hace ya once años, las compañías preparan sus novedades para coincidir con el evento y dar a conocer sus próximos lanzamientos. La presencia de juegos españoles será, como casi siempre, escasa. Corren malos tiempos para los desarrolladores en nuestro país y eso que los datos confirman que estos programas se sitúan a la cabeza del ocio digital, por encima del cine y la música. Tal es así que muchos de los desarrolladores tienen que buscarse la vida fuera.