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Miércoles, 10 de mayo de 2006
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 Actualizado: 1.43 a.m.
 
EDICIÓN IMPRESA
 
TÉCNICO. Miguelín./ SANDRA
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La penúltima jornada de Liga en primera infantil confirmó definitivamente al Sporting como campeón de Asturias, goleando a un Veriña que, con su derrota, certifica el descenso ya anunciado, que se acoge como dato anecdótico, dado que los de San Martín siempre compitieron arriba, en primera infantil.
 
A falta de dos jornadas para el final de la competición, el Covadonga cadete, como campeón matemático del grupo B de segunda categoría, acompaña a la división de honor regional al Arenal y Llano 2000, del grupo A. Quien tiene que esperar, al menos una jornada más, es el San Claudio, que todo hace indicar que no fallará tras la magnífica temporada que despacharon los carbayones.
El equipo del Cuerpo Nacional de Policía de Gijón logró el subcampeonato de España de fútbol-sala en los Nacionales que se celebraron en Pola de Siero.
El pasado fin de semana se disputaron los partidos aplazados del grupo 1 de Primera Nacional A en los que estaban implicados tres equipos asturianos. El Acesol Tucán dio un paso más hacia el ascenso y se impuso, con más problemas de los previstos, al Atlético Bembibre (2-5). En el primer tiempo los asturianos se adelantaron con dos goles de Toni, pero en las postrimerías de este periodo el conjunto berciano redujo las diferencias (1-2). Tras la reanudación, Reyes amplió la ventaja (1-3) y a partir de ese momento el Bembibre inició la táctica del portero-jugador gracias a la cual redujo nuevamente la ventaja (2-3). Pero el conjunto asturiano, muy bien asentado en la cancha y con una gran defensa, no pasó demasiados apuros, aunque hubo que esperar hasta los últimos compases del encuentro para cerrar su victoria, con dos goles de Juan Puertas, que pondrían el definitivo 2-5.
Gestos de afecto hacia el colegiado y, en algún caso, muestras de enfado ante el anuncio de que uno de los mejores silbatos del mundo no pitará en los campos de Alemania. La decisión de la FIFA de apear del Mundial al árbitro langreano Manuel Enrique Mejuto González por las deficiencias en la preparación física de sus asistentes generó ayer una corriente de solidaridad con el colegiado internacional del Comité Asturiano. El afectado, cuyo teléfono no dejó de sonar en estos dos días, manifestó ayer que «sentirse querido y valorado es más importante que ir o no al Mundial».
 
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